Llena de alegría el corazón

Es innegable que un corazón herido es incompatible con una vida llena de alegría genuina. Por eso Dios nos ofrece una llenura que inunde cada aspecto de nuestra vida, de modo que no esté marcada por los quebrantos o heridas del pasado, sino que fluya en consonancia con ese regalo que es la alegría.

Con este artículo quiero enseñarte a recibir esa alegría, así que… ¡Vamos allá!