En tempestades

Cómo agua en el desierto, así son sus promesas cuando decides creer, confiar y seguir caminando, cuando a pesar del dolor decides levantar la mirada y caminar aunque no veas luz al final del túnel o cuando decides seguir luchando y esta vez aún más fuerte. Cuando decides creer porque al que cree todo le es posible, que el que prometió cumplirá y cumplirá hasta la venida de Jesucristo, porque si hasta ahora no te abandonó, tampoco empezará a hacerlo en este momento.