El juzgar a los demás

No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿o cómo dirás a tu hermano: déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? !!hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.

MATEO 7:1-6

No nos corresponde a nosotros juzgar, porque todas las personas tenemos la misma condición, y todos cometemos errores, fallamos y pecamos. Pero, a demás, cuando juzgamos a otra persona, activamos de nuevo el principio de la siembra y la cosecha, por el cual recogeremos lo mismo que damos, en este caso, juicio.

Ahora bien, Jesús no enseña que debemos dejar a las personas en su error cuando tenemos la oportunidad de corregirlas o ayudarlas a reconocer su pecado, pero lo que sí nos invita es a primeramente trabajar en nuestra propia vida, para enseñar y ayudar desde la misma posición que lo hacía él: La autoridad. Es decir, no está mal que miremos y queramos ayudar a “sacar la paja” del ojo de alguien más, pero lo que sí está mal es querer hacerlo sin antes habernos “sacado la viga” de nuestro ojo, o sea, sin antes haber ganado la batalla en el área donde queremos ayudar al otro.

Por último, Jesús nos revela la importancia de la ley del enfoque en lo que se refiere al liderazgo y servicio, que consiste en saber detectar a quienes quieren verdaderamente recibir nuestra ayuda, y enfocarnos en ayudarles a crecer. Pero quienes quieran quedarse con la paja en su ojo, y por más esfuerzo que hagamos para ayudarles, no ponen de su parte, no debemos gastar energía y tiempo con ellos, hasta que no cambien de actitud.

ANTES DE FIJARNOS EN LOS FALLOS AJENOS, DEBEMOS LIDIAR CON LOS NUESTROS PROPIOS.

Juan Camilo Vélez León

Como ya te habrás dado cuenta, ahora Jesús nos está dando algunos principios sobre liderazgo y ministerio, lo cual es indicativo de que un hacedor de la palabra, cuando establece un fundamento sólido para su propia vida, está supuesto a ayudar a otros a hacer lo mismo. De nuevo, según “la regla de oro”, cuando ayudas a alguien con la paja de su ojo, esa ayuda es una semilla que cosecharás por parte de alguien más, cuando seas tú quien necesite ayuda.

NO DEBEMOS JUZGAR A LOS DEMÁS, PERO TAMPOCO DEBEMOS NEGARLES NUESTRA AYUDA.

Juan Camilo Vélez León

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La puerta estrecha

Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, Y espacioso el camino que lleva a la perdición, Y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, Y angosto el camino que lleva a la vida, Y pocos son los que la hallan.

MATEO 7:1-14

Antes de pasar a la última fase de su enseñanza, Jesús habla de “La puerta estrecha”. ¿A qué se refiere? Veámoslo de la siguiente forma. Todo su mensaje es como un filtro en forma de embudo, que nos va depurando en el carácter, las relaciones, los asuntos espirituales, y demás, pero que se va estrechando y eliminando lo que sobra con cada enseñanza que debemos aplicar, hasta que tengamos la fluidez y pureza para atravesarlo.

Es decir, para ser hacedores de su palabra, es necesario que progresivamente vayamos aplicando toda su enseñanza, en cada área de nuestra vida, dejando atrás las actitudes contaminantes, que no nos permitirán pasar por el filtro de su mensaje, y que quedan expuestas en este sermón.

Evidentemente Jesús cuenta con que sólo haya un grupo de personas que tengan la disposición a ser procesados hasta este punto, de modo que sólo algunos pocos podrán cruzar esa puerta, y hallar el camino que hay detrás de ella. ¿Quiénes son los que cruzarán la puerta y hallarán el camino de vida? Solamente aquellos que dejen de ser oidores de su palabra, y se conviertan en hacedores.

Una vez más, no se trata sólo de hallar la puerta, lo cual representa nuestra decisión de recibir a Jesús como Salvador, sino que es necesario adquirir un compromiso de superar los procesos descritos hasta ahora, para poder seguir por ese camino, que representa el gobierno de Dios en nuestras vidas, de modo que Jesús no sea sólo nuestro Salvador, sino también el Señor de nuestra vida.

Si tomamos literalmente el ejemplo de Jesús descrito en la parábola del sembrador de Mateo 13, será sólo una cuarta parte de las personas que tienen un encuentro con Jesús, las que cruzarán la puerta y tomarán el compromiso necesario para seguir por el camino de salvación.

Las otras tres partes se pierden antes, ya sea junto al camino, entre pedregales, o entre espinos. Sin embargo, cuando tomamos el compromiso de convertirnos en hacedores de la palabra, seremos buena tierra que da fruto, y a demás, habremos fundamentado nuestra decisión sobre un cimiento sólido como lo es la roca.

CUANDO SOMOS HACEDORES DE LA PALABRA, NOS CONVERTIMOS EN BUENA TIERRA QUE DA FRUTO

Juan Camilo Vélez

Los dos cimientos

No importa los libros que usted lea, las predicas que escuche, o los seminarios a los que asista, si no se compromete a aplicar lo que recibe por medio de ellos, en algún momento terminará devorado al lado del camino, quemado entre pedregales, o ahogado entre los espinos.

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Confirmaciones.

¿Te gusto?

¿Qué opinas de mi?

¿Compartes mi vida?

¿Te complace lo que hago?

¿Hay algo en mi que no está bien?

¿Por qué ya no te veo recorriendo los cuadritos de mi perfil?

Vivimos buscando incansablemente confirmaciones de quienes somos; gastamos nuestro tiempo y así mismo la vida buscando encajar. Caminamos esta vida con alertas todo el tiempo, preparándonos para las tragedias del alma. Nos asusta pensar que puede llegar el momento en el que NO nos aprueben, NO nos califiquen o NO seamos parte de algo o de alguien.

Desde pequeños queremos formar parte de un grupo en el colegio, crecemos y queremos ser parte de los mejores egresados de la universidad y seguimos creciendo y queremos ser parte del mejor equipo de trabajo en la mejor empresa con el mejor salario; y se pasan nuestros días deseando ser parte “de” sin darnos cuenta que cada vez somos menos de nosotros; minimizándonos y permitiendo que personas, tendencias, etiquetas, títulos y recuerdos nos definan.

Lo anterior nos ha llevado a tener un perfil abierto de nuestra vida, dándole la oportunidad a todo tipo de personas a que opinen gratuitamente sobre lo que somos y criticando con autoridad y sin empatía sobre nuestras luchas y victorias, sin haber sido una compañía en las batallas y sin ser osados con las de ellos.

Después de varios años aprendiendo a valorarme, reconocerme y aceptarme, fue revelador y sanador para mi vida darme cuenta que esta carrera agotante y asfixiante de hambre por la aprobación no tiene final, porque cada vez que decidimos encajar, la vida se vuelve mas dolorosa y nos alejamos de quienes realmente somos.

Para formar parte de algo, debemos ser parte de nosotros primero: de nuestra historia, de nuestros valores, creencias, estima, personalidad, talentos, y no traicionarnos simplemente POR ENCAJAR.

Formar parte de nosotros mismos es reconocer cada día que las enseñanzas de pasado, los procesos, nuestra vulnerabilidad, dones, recursos, sueños y el grandioso regalo del presente son la verdadera CONFIRMACIÓN de lo que SOMOS y de la VALIOSA persona en quien nos estamos convirtiendo.

Para ser valiente hay que exponerse, hay exponerse ante el mundo como quien de verdad somos, enfrentando el rechazo y dándole la bienvenida a una verdadera identidad.

Hoy te escribe quien perdió la pelea (una batalla emocional por encajar, por el cuerpo perfecto, por construir mi mejor versión de acuerdo a las opiniones de los demás y a ser complaciente con todo y con todos…)

Perdí la pelea, pero recuperé mi vida.

No puedes cambiar las decisiones que tomaste en el pasado, pero puedes decidir cómo vivir hoy.

LO QUE PASÓ EN EL EDÉN

La Biblia nos relata una historia acerca de nuestros primeros padres, Adan y Eva. La historia nos cuenta que pasó algo extremadamente fuerte a tal punto que fueron expulsados del Edén. Creo que ya conocemos la historia, Dios le dio una orden de gozar de todo lo que había en aquel huerto excepto del árbol de la ciencia del bien y del mal. Pero pasó lo inesperado, ambos desobedecen a Dios comiendo del fruto del árbol siendo engañados por la serpiente. El punto clave aquí es que fueron engañados y eso produjo y les llevó a que ellos desobedecieran lo que Dios Padre les había dicho. Acto seguido las consecuencias fueron muy fuertes, pero la más fuerte y dura a lo mejor para ellos fue el ser expulsados del huerto del Edén. 

Quizás en algún momento de la vida nos hemos preguntado ¿por qué Dios puso el árbol de la ciencia del bien y del mal en el Edén si sabía lo que iba a pasar? la respuesta es que, muchas veces Dios nos va a colocar en escenarios o vamos a estar expuestos a momentos que parecen agradables pero que siempre tiene que haber un límite de hasta donde podemos llegar, puede que nos ponga todo en bandeja para disfrutar de todo excepto de algo o de alguien, y lo hace con la intención de probar nuestra obediencia, es decir, si en verdad nosotros somos capaces de poner por encima de todo, las palabras de Dios y de ahí todo lo que venga pase a un segundo plano. Creo que si Adan y Eva hubieran obedecido las palabras de Dios el mundo no fuera como hoy en día es, pero sabemos que todo lo que hace es perfecto y que siempre tiene un plan en sus manos a modo de poder arreglar lo que nosotros como seres humanos rompemos o destruimos. 

Ahora bien el plan de Dios siempre ha sido que obedezcamos sus palabras, que cumplamos al pie de la letra cada palabra que Él nos habla y cuando aprendemos a oír y obedecer la voz de Dios, entonces y solo entonces vamos a desatar un ciclo de bendiciones a nuestro favor, vamos a caminar en bendición y no solo eso sino que también seremos de bendición para otros. Muchas veces queremos que los demás nos imiten o nos sigan, pero no pretendamos ser de bendición para otros si no aprendemos primero a ser obedientes a las palabras de Dios y convertirnos en sus verdaderos seguidores. En otras palabras diríamos que cuando obedecemos estamos demostrando que amamos a Dios por encima de todo, porque el amor es la motivación de la obediencia. Es decir, cuando amamos a Dios, deseamos obedecerle. Cualquier amor que no resulte en obediencia a Dios es un amor falso. 

También cuando nos mostramos obedientes delante de Dios, estamos fortaleciendo nuestra fe, un ejemplo de esto fue la fe de Abraham. Dios le prometió un hijo en su vejez cuando ya las esperanzas eran nulas por la avanzada edad tanto de él como de Sara su mujer, pero éste lo que hizo fue creer las palabras de Dios fortaleciendo así su fe en el Señor. 

Cuando obedecemos obtenemos el favor de Dios y este se manifiesta a través de las bendiciones que podemos gozar únicamente cuando estemos dispuestos a obedecer su voz.

Así que te animo a que siempre obedezcas las palabras de Dios por más dura o difícil que parezcan.

Dios de milagros

Desde Génesis hasta apocalipsis vemos y hemos conocido a un Dios que hace milagros, que manifiesta su poder sobrenatural mediante milagros, señales y maravillas. En la actualidad muchos sustituyen los milagros por la suerte, el sistema de este mundo ha tergiversado tanto la veracidad de los milagros. Lastimosamente nos encontramos a diario con personas con este tipo de mentalidad, en donde creen que todo lo bueno que les pasa es por pura suerte o incluso casualidad, pero como hijos de Dios sabemos que en Él no existen las casualidades o la suerte sino los milagros. 

Ahora bien, ¿ qué es un milagro? Llamamos milagro a todo aquello que se manifiesta únicamente a través del poder sobrenatural de Dios. Si dentro de nosotros existe una imposibilidad, entonces calificamos para un milagro. Lastimosamente hoy en día queremos solucionar todo con nuestras propias fuerzas o intentamos querer obtener algo usando otros métodos que evidentemente son anti bíblicos, como por ejemplo la brujería, la hechicería, magia negra etc. Y eso es una consecuencia de la falta de entendimiento o de lo poco que conocemos a Dios. Dicho esto diremos que todo aquel que conoce de Dios sabe que si tiene un imposible en su vida se puede acercar al trono de la gracia y encontrar el oportuno socorro y que así mismo cuando oramos y pedimos con fe, las cosas empiezan a suceder. 

No podemos hablar de Dios sin hablar de milagros

¿Por qué los milagros son importantes dentro de la iglesia de Cristo?

Porque si en una iglesia no existen o no creen en los milagros, lastimosamente esa iglesia se convierte en una religión más, y podemos ver en medio de la sociedad que nos rodea que la gente ya está cansada de las religiones, la gente quiere experimentar el amor de Dios. Cuántas personas hoy en día están atadas por el espíritu de amargura, pobreza, opresión, enfermedad y anhelan ver un milagro en sus vidas, anhelan ser libres pero se topan con iglesias que cambian la liberación por la motivación, que no creen en los milagros. Debemos de entender que hay cosas que solo ocurren a través de un milagro, a través de una intervención divina. Hay cosas que no están en nuestras manos hacer que se resuelvan, necesitamos la intervención de Dios y cuando esto ocurre, entonces y solo entonces vamos a poder experimentar el poder y el amor de Dios. 

¿Cómo nos apropiamos de los milagros?

Es importante sobre todo creer, tener fe en Dios, creer que Dios hace milagros y que puede hacer algo en su vida. Es más cuando creemos en un Dios que hace milagros, automáticamente y a lo mejor sin darnos cuenta, estamos trabajando en el milagro, es decir, nosotros debemos de mostrar que realmente tenemos fe en Dios que no somos ni más ni menos para Él, que así como hizo el milagro en otra personas también lo puede hacer con usted. Resumiendo un poco esto diremos que, nuestro trabajo es creer, nuestro trabajo es fortalecer nuestra fe aunque aparentemente veamos o sintamos que en vez de ir para delante vamos para atrás. Dios trabaja de formas misteriosas así que no debemos de cuestionar la forma en la que Él trabaja, así mismo también decir que los milagros ocurren en el presente. Trabaje fortaleciendo su fe para que el milagro que espera, ocurra en el ahora, en el presente. 

Muchas personas terminan de creer en Dios o en los milagros debido a que oran y nada ocurre, a que tienen ya mucho tiempo orando y clamando a Dios y que el milagro no llega. En esos momentos cuando veamos que aparentemente nada ocurre, es cuando más debemos de clamar porque Jehová es tan Jehová que en medio de nuestro clamor, prueba nuestra perseverancia. 

Como red Elohim hemos visto milagros ocurrir para la red en general y personalmente de cada uno también, y cada testimonio se ha convertido en un muralla que nos ayuda a fortalecer aún más la fe de cada uno. Hemos visto la gracia de Dios manifestada de una manera que no cabe dentro de nuestra finita mente humana, milagros de casas, sanidades, rompimientos, provisión y muchos otros milagros mas hemos sido testigos.

Dicho esto le digo ¡ÁNIMO! que no decaiga su fe que el milagro viene en camino. 

La ansiedad Vrs la fe

A lo largo de toda la escritura vemos segmentos en donde el pueblo es atacado por gigantes o problemas, y la solución que Dios pone a todo esto es HUMILLARNOS. Cuando nos humillamos reconocemos que no podemos más, que somos seres humanos y que no todo lo humanos lo podemos hacer, cuando nos humillamos estamos haciendo un acto de rendición a Dios en donde le decimos: No puedo más, ya no puedo correr más y reconozco que sin ti nada puedo hacer. Cuando le decimos a Dios “NO PUEDO” estamos demostrando que somos independientes de su Presencia y lo que conseguimos es que Su Espíritu venga nos rodee y nos de paz. A menudo cuando estamos ansiosos queremos resolverlo según nuestra fuerzas y obtener por todos los medios aquello que provoca esta ansiedad, un ejemplo puede ser que; cuando necesitamos dinero salimos a pedir prestado y según nosotros la ansiedad va a desaparecer, puede que sí pero cuando el dinero se acabe nuevamente vamos a estar ansiosos. Lo que deberíamos de entender es que los vacíos los llena Dios, lo que nos hace falta lo llena Dios porque Él no da poco, Él da mucho así como dice su palabra: Él es aquel que lo llena todo en todo. 

Cuando estamos ansiosos es una señal que no estamos descansando en Dios, esto es debido a la falta de fe que carece en nosotros. Cuando somos personas de fe nada nos vuelve ansiosos porque sabemos que somos hijos, y como hijos tenemos Herencia en el Padre. Cuando yo soy hijo nada me falta y toda perdida la veo como ganancia porque cuando algo nos falta o perdemos, Dios luego lo da en abundancia, nos da más de lo que esperamos. La fe es la que nos fortalece y forja nuestra identidad en Cristo, en ningún momento nos hace dudar de Él, de su poder, de su deidad, de su inmenso amor, de su bondad. 

La fe nos da seguridad frente a la ansiedad

Quizás nos encontramos en momentos en donde vemos tanta necesidad en nuestra vida, en nuestra familia, en nuestro hogar, pero cuando aprendemos a vivir con Fe nada nos pondrá ansiosos. La enfermedad puede tocar nuestra puerta, la pobreza nos puede arrebatar todo, voces externas van a querer gobernar nuestra vida pero cuando usamos la fe como escudo, nada de eso podrá contra nosotros porque la fe es la que le protege de toda ansiedad. Hoy en día muchas personas son consumidas por los problemas a tal punto que ni siquiera pueden adorar a Dios con libertad. Como seres humanos y viviendo en un mundo manchado, controlado, y contaminado por el pecado no podemos evitar sin más los problemas o estar ansiosos, pero la Biblia nos dice que debemos echar todas nuestras ansiedades delante de Él porque Él nos cuida. Así que lo mejor que podemos hacer es soltar nuestras cargas, nuestra familia, eso que tememos perder, negocio, amigos etc; en las manos de Dios porque considero que es el mejor lugar a donde todo estará seguro. 

Sea libre de la ansiedad y aprenda a descansar en Dios a través de la fe

¿Cómo ser libres del estrés?

En el mundo de hoy vemos a una sociedad envuelta en el espíritu de estrés, vemos a familias empobrecidas por estar estresadas. Con frecuencias familias enteras viven con ese patrón de estrés a tal punto que no encuentran una salida a sus problemas, además no solo es cuestión de que están estresadas sino que el mismo estrés les quita de oír la voz de Dios. Una de las cosas que hemos aprendido es que cuando agudizamos nuestros oídos a toda voz externa, la voz de Dios comienza a tener menos importancia y poco a poco se apaga. Generalmente cuando esto ocurre somos envueltos en un estrés mas fuerte que el que sentimos normalmente pero debemos de entender que ninguna voz es mas importante que la de Nuestro Padre Celestial.

El estrés lógicamente no trae nada bueno a nuestra vida, por el contrario su único objetivo es hacer que nuestro corazón se turbe. Una de las que cosas importantes que todo creyente, hijo de Dios debería de saber es que, el que es hijo tiene herencia en el Padre; es decir, si usted es hijo no debería de permitirse que el estrés gobierne su vida porque llegamos a un punto el que no solo sentimos estrés sino que además nos gobernar por lo que éste esta diciendo. Si bien es cierto que la Biblia dice que en el mundo vamos a tener aflicciones y eso es indiscutible y día a día lo vemos, pero Dios dice que Él ya venció al mundo y que tenemos que estar tranquilos. El estrés puede traer a su vida frustración, pobreza, falta de identidad, comenzamos a cuestionar quiénes somos para Dios y entramos en una etapa de vulnerabilidad y no nos damos cuenta que nos estamos convirtiendo en un blanco fácil para el enemigo.

Las causas que produce el estrés puede ser muchas, vamos a mencionar unas cuantas a continuación, entre ellas están:

  1. Todo tipo de miedos: Hoy en día paralizamos nuestro crecimiento y el ensancharnos debido al miedo de querer avanzar, las razones pueden ser muchas pero una de las mas considerables es cuando escuchamos comentarios negativos o cuando nos vemos incapaces de poder hacer ese algo a lo cual Dios nos manda. Pero una de las cosas que es seguro es que si Dios le manda a usted a hacer algo es porque Él sabe que usted va a poder con ello. Nadie conoce mejor nuestras capacidades que Él y en ningún momento va a permitir que sus hijos queden en vergüenza.
  2. Ansiedad: El mismo estrés o ese miedo interno que tenemos dentro nos puede provocar ansiedad, y la misma ansiedad pueda que traía a la vez enfermedades.
  3. Exceso de responsabilidades: Como seres humanos tenemos un limite y no debemos permitirnos cargarnos con mas de lo que somos capaces de aguantar. No olvidemos que vivimos en un cuerpo físico y que nos cansamos en mayor o menor medida.
  4. Deudas, desempleos, facturas: Cuando estamos tan estresados nos olvidamos que Dios es nuestro proveedor y que solo con un chasquido de dedos, las cosas pueden suceder.
  5. Enfermedades terminales: Una vez nuestro papá espiritual nos dijo: nosotros no morimos, nosotros nos vamos con Cristo. Si morimos para Dios morimos.
  6. Áreas que no se han rendido a Dios: Muchas veces el estrés va a desaparecer cuando le rindamos totalmente todas nuestras áreas a Dios.

Ahora bien, así como sufrimos estrés y todo lo que este trae Dios siempre nos liberta a modo de poder recuperar nuestra esencia y que nos volvamos a enfocar en que Él es Aquel que Todo lo llena en Todo. Dicho esto también nos dio una arma mas poderosa que cualquier otra, y esa arma es la oración. No hay cosas mas poderosa que la oración, cuando doblamos nuestras rodillas el infierno tiembla, cuando nos postramos ante Dios no hay estrés que no desaparezca. A través de la oración nosotros descansamos, Dios nos dio el ADN de descansar. Hay cosas que se irán de nuestra vida cuando aprendamos a descansar en Dios a través de la oración, Físicamente hablando cuando trabajamos de mas nuestro cuerpo físico se cansa y necesitamos descansar para recuperar fuerzas y hacer de una manera profesional nuestro trabajo, pues lo mismo pasa en lo espiritual; cuando descansamos en Dios nos sentimos libres, tenemos paz en el corazón no hay estrés alguno. Así que le invitamos que aprenda a descansar en Dios, que sea libre del estrés, de toda carga, de todo aquello que lo separa de Dios. Descanse en Dios, dígale: Señor yo voy a descansar en ti. Cuando descansamos en Dios cadenas que nos tenían atados se rompen, yugos se pudren, nos sentimos libres.

Así que nuevamente le digo: DESCANCE EN DIOS.

¡BENDICIONES!

Resplandece en el corazón

Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. (2a Corintios 4:6).

Colosenses 3:15

La Biblia enseña que Dios es luz, y que en Él no hay lugar para las tinieblas. Así mismo es un corazón en el cual resplandece la luz de Dios, pues ésta lo llena todo y desplaza la oscuridad de nuestro interior.

¿Qué son las tinieblas a las que hace referencia este texto? Son las consecuencias de una vida separada de Dios, es decir, del pecado y muerte espiritual. Cuando Dios resplandece en nuestros corazones, nos perdona, nos limpia y nos conecta de nuevo a Él, restaurando así su relación con nosotros.

El proceso de restauración de Dios pasa inevitable- mente por impactarnos con su luz, iluminando nuestro corazón, de modo que podamos reconocer las áreas en las cuales no le hemos dado lugar, y pudiendo así arrepentirnos para recibir su perdón y ser gobernados por Él. Es indudable que un corazón gobernado por Dios, y lleno de su luz, es un corazón restaurado y disponible para relacionarse correctamente con otras personas. Ahí radica la importancia de que permitamos que Dios ilumine nuestros corazones.

CUANDO LA LUZ DE DIOS ILUMINA EL CORAZÓN, PODEMOS SER LIBRES DE LAS TINIEBLAS DEL PECADO.

Juan Camilo Vélez

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EL DESAFÍO #2

JONÁS :1:1,2

1-La palabra del señor vino Jonás hijo de Amítay: 2- Anda, ve a la gran ciudad de Nínive y proclama contra ella que su maldad ha llegado hasta mi presencia.

Unas de las historias bíblicas en la cual quiero basarme y poder desarrollar, acerca del desafío es la historia de Jonás, unos de los profetas menores al cual Dios llama y encomienda una tarea de ir ha Ninive y anunciar que será destruida, por causa de su maldad.

JONÁS decide tomar su propia decision

JONÁS 1:3

Dios habla ha Jonás de ir ha Ninive y proclamar su mensaje que será destruida, pero Jonás toma la decisión de ir ha Tarsís y evidentemente no ha Ninive, hullendo de la tarea encomendada por el mismo Dios y no sólo de eso también de la presencia de Dios, y no cumplir con su desafío.

Muchas veces Dios nos da objetivos de cumplir para el. Pero en ocasiones cuando el desafío se nos muestra preferimos huir de el por qué pensamos que no podemos lograr el objetivo y mejor tomamos la decisión de comprar un boleto ha Tarsís y escondernos.

La Tempestad

(JONÁS :1:4,9)

JONÁS cree que ha logrado escapar de Dios; será que ha nuestro profeta se le había olvidado que Dios es omnisciente, omnipresente y omnipotente; Dios envía un fuerte viento que azota el barco ha tal grado que es estremecido ha punto de destruirse en alta mar , de tal modo que los marineros empiezan ha aterrarze y preguntarse que pasa mientras que Jonás duerme.

Cuantas veces hemos huido del llamado ministerial, proyectos, planes Y renunciado ha nuestros sueños por causa de que el desafio se nos muestra como algo imposible y que Dios nos ha abandonado, más debemos de tener claro que tenemos un Dios que hace posible lo imposible que es mayor que cualquier desafío que se presente en nuestras vidas.

La Ballena

(JONÁS :1:17)

Cuando Jonás fue arrojado al mar Dios ordena ha una ballena que se lo trague y estando Jonás en el vientre de pez alzó su voz en oración ha Dios reconociendo su error y pide la oportunidad de poder ir y cumplir su tarea y hacerle frente al desafío y vencerlo Ninive sabría que Dios estaba con Jonás.

Asta el día de hoy he podido ver ha Dios usar medios increíbles, para llevarte ha cumplir su propósito y objetivos trazados en su agenda y usarte para su cumplimiento, ya el tiempo de estar hullendo del llamado que Dios te ha echo ha llegado ha su fin. Es tiempo de hacerle frente al desafío y vencer que Dios está de tu lado ya no es tiempo de huir es tiempo de hacerle frente al desafío que mayor es Dios.

CONCLUSIÓN

Tierra firme

(JONÁS :2:10)

Dios te llevará nuevamente de retorno al punto de inicio donde Dios; te desafío.

Gobierna con su paz el corazón

Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.

Colosenses 3:15

La paz de Dios es uno de sus mayores regalos para la vida del creyente, y una de las tres marcas fundamentales de su reino (Vea Romanos 14:17). Otro aspecto de la paz de Dios es que es sobrenatural, y no puede “encajar” o ser procesada por el razonamiento humano:

Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Filipenses 4:7

La paz de Dios gobierna y guarda el corazón del hombre, y guarda también sus pensamientos, manteniendo así bajo control sus emociones también. Por tanto, cuando nuestro corazón está lleno de la paz de Dios, evita que actuemos emocionalmente, y nos permite pensar con claridad, fundamentando así nuestra conducta en nuestra fe en Cristo.

Es muy curioso cómo la carta a los colosenses une los conceptos de paz y agradecimiento en una misma premisa haciendo evidente el hecho de que lo uno es producido por lo otro, es decir, un corazón gobernado por la paz de Dios, es, o por lo menos se le supone que sea, un corazón agradecido con Dios y con los demás.

¿Por qué? Porque activa el principio de la unidad de la iglesia (el cuerpo de Cristo), en el cual existe una co-dependencia entre todos los miembros, apoyándose los unos en los otros, y beneficiándose continuamente los unos de los otros, de modo que, al reconocer esta situación, la reacción natural sea el agradecimiento.

En definitiva, un corazón que encuentra la fuente de su paz en Dios, hasta el punto en que esta lo gobierna, es un corazón fortalecido, libre del temor al futuro, de la desconfianza crónica, de la inseguridad, etc. Y esta es, sin duda, una marca inequívoca de un proceso de restauración obrado por Dios.

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