FIRMELIDAD

La fidelidad es una de las cualidades de Dios y que se nombra en la mayoría de los libros de la biblia. Para ser fiel y mantenernos en la fe en Cristo Jesús, debemos estar FIRMES.

En nuestro corazón pueden haber pantanos, terrenos sin sembrar, baldíos o vacíos, que pueden estorbar en nuestro caminar, pero Dios quiere que estemos firmes.

En el libro de colosenses 2:7, se nos explica que debemos estar arraigados, sobreedificados y consolidados en Jesús, estos son 3 procesos diferentes en los que tenemos que trabajar.

Esto nos lleva a revisar nuestras creencias centrales, el salmo 27:1, dice JEHOVÁ es la fortaleza de mi vida, ¿Que ocupa el centro de mi vida? ¿Dios es la fortaleza de mi vida? O por el contrario, son mis propios planes, la avaricia, que es ese afán de tener riquezas materiales o una relación amorosa.

Entonces, ¿Qué es estar firmes?

  • Estar firmes es una aptitud, una cualidad que debemos desarrollar a diario.
  • Es apropiarnos de las fuerzas del Señor o bastarnos en ellas, para decir NO al pecado, al chantaje, al jugar con las situaciones que nos pueden hacer resbalar.
  • Tener presente en nuestra mente, el galardón de vida eterna (apocalipsis 21) y reconocer que su valor es muy superior a cualquier cosa terrenal.
  • No ceder a la tentación.
  • Creer que tenemos un Espíritu de dominio propio y que lo podemos usar en nuestras vidas.
  • Trabajar las áreas que necesitamos, consolidar, el salmo 84:5, nos habla de establecer en nuestro corazón, sus caminos, es decir, debemos establecer el pensamiento de Dios es nuestras vidas, en temas como el siguiente: matrimonio, forma de vivir, de hablar, de trabajar, entre muchos otros.

Con respecto a la fidelidad, esta es una palabra que proviene del latin fides, que significa Lealtad, esta es una de las cualidades más preciosas para el ser humano, porque nos genera confianza y seguridad, no obstante, debemos desarrollarla primero en nuestro ser interior, es decir, ser fiel a nosotros mismos y a esto me refiero a amarnos, a trabajar las áreas que necesitamos, a no abandonarnos, por ir en pos de los afanes materiales o terrenales, esta virtud debe comenzar en nuestro corazón, siguiendo el ejemplo de Jesus.

El apocalipsis nos muestra a un Jesucristo FIEL y VERDADERO, el cual fue Fiel, hasta la muerte en la cruz para poder liberarnos del pecado y salvarnos con su sangre, nos dejó su ejemplo de Fidelidad (lealtad), en El tenemos las fuerzas para serle Fiel Hoy.

Si sientes que eres débil, “diga el debil, fuerte soy”

Sigueme en instagram @silviavildosola

Facebook Silvia Jesurum Vildosola

¿Qué es edificar nuestra vida con prudencia?

Hace unas semanas publiqué mi cuarto libro titulado: Los dos cimientos. En él enseño los principios bíblicos que enseña Jesús en el sermón del monte; las bienaventuranzas, la cual sienta las bases para el cristianismo y nos enseña el modelo para nuestra nueva vida en Cristo. Hoy quiero contarte un poco sobre ese mensaje. ¡Vamos allá!

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.

MATEO 7:24-25

EDIFICANDO CON PRUDENCIA

Edificamos con prudencia cuando no somos meros oidores de la palabra, sino que nos convertimos también en hacedores de la misma. En otras palabras, somos prudentes a la hora de edificar, cuando no usamos los planos sólo para leerlos, sino que al leerlos aplicamos lo que está establecido en ellos para llevar a cabo la edificación.

NUESTRA RESPONSABILIDAD COMO CREYENTES ES
EDIFICAR NUESTRAS VIDAS CON PRUDENCIA.

Juan Camilo Vélez

¿Se imagina usted a un constructor que teniendo los planos en su poder, decida hacer la edificación a su manera? No parece tener mucho sentido ese ejemplo, ¿No? Sin embargo, muchas veces nosotros como creyentes, vamos a la iglesia, escuchamos las predicaciones, asistimos a seminarios, discipulados, reuniones, grupos, conferencias, congresos, y otras muchas más actividades donde se nos predica la palabra, o incluso algunos, aunque no muchos, dedican un tiempo diario a leer la biblia, pero luego, a la hora de poner en práctica lo que ésta enseña, y el mensaje de Jesús, deciden hacerlo “a su manera”.

Entonces, ¿Cómo edificamos prudentemente? Sencillo, cuando usted escuche una prédica, una lección de discipulado, lea un libro, o lea la biblia, hágalo siempre con la intención y voluntad de comenzar a aplicar lo que haya aprendido por medio de lo que leyó o escuchó. Pero no se quede sólo con la intención y voluntad, sino que tome la decisión de poner por obra esa palabra, y a demás, comprométase realmente a hacerlo, cueste lo que cueste. En mi libro “El éxito detrás del compromiso” explico la diferencia que hay entre tomar una decisión, o comprometerse con algo, pues el compromiso implica superar algunas pruebas.

Hasta aquí, este fugaz vistazo a mi nuevo libro, con el que espero haberte animado a cambiar de actitud a la hora de edificar tu nueva vida en Cristo. Si fue así, espero que compartas este mensaje con todos tus contactos. ¡Juntos edificaremos más y mejor!

Nutrientes para la depresión (Pt. 3)

Quiero compartir contigo un nuevo extracto de mi más reciente libro: Venciendo la depresión en tiempos de crisis. En esta ocasión podrás leer un tercer extracto del capítulo 2, en el que hablo más en profundidad sobre lo que es la depresión, y los elementos que usa como caldo de cultivo. ¡Vamos allá!

Se dice que fácilmente las estadísticas mundiales de afectación de la depresión son de un 20 por ciento en mujeres y 12 por ciento en hombres a nivel mundial. Por tanto, quiero aprovechar los posts líneas para mencionar lo que denomino como “nutrientes” para la depresión, los cuales, si los alimentas, te harán daño.

INCERTIDUMBRE DEL MAÑANA.

“¿Qué pasará mañana cuando te hayas ido? ¿A quién podré contarle que te siento lejos?”. Si usted es de los románticos de la música, recordará esta letra de una canción de Jose Luis Perales. Esta frase se está repitiendo en muchos hogares del mundo que viven esta cuarentena, y esta época de virus mundial.

Estoy plenamente convencido que la incertidumbre del mañana es el resultado de un presente mal planificado. Muchos predicamos de la esperanza en el Dios que creemos, pero cuando las cosas se aprietan, la opinión de confianza se esfuma y tambalea.

Los expertos anuncian la mayor crisis financiera de la historia, la cual tendrá como resultado que el mundo no será el mismo. La crisis en el sector de la salud ya está anunciada, la tasa de desempleo laboral será increíble, los cementerios están abarrotados de cadáveres, los estudios de los hijos atrasados y complicados de actualizar, templos a medio construir, locales rentados a devolver por la insuficiencia económica, agendas canceladas y/o aplazadas, inversiones perdidas, y un montón de situaciones que llenan de incertidumbre el corazón de la gente.

¿Dónde, pues, estará ahora mi esperanza? Y mi esperanza, ¿quién la verá?

Job 17:15

En este texto vemos algunas de las conclusiones a las que Job llegó en medio de su crisis, pues no veía la luz al final del túnel, ni se veía siendo restaurado.

En la biblia he visto un buen grupo de hombres y mujeres, ungidos de Dios, padeciendo de incertidumbre por lo que vendrá en su mañana. Por eso, una de las frases que más enseño es:

“No me preocupa el mañana; Jesús ya está allí esperándome.”

Apóstol Nelson Chaves

Estro significa que cuando realmente confiamos en el Dios en quien creemos, sabremos que tendrá cuidado de cada detalle de nuestra existencia. ¿Se ha puesto usted a pensar cuando Israel, la nación de Dios en el Antiguo Testamento, vivió escenarios desastrosos como el cautiverio y la desolación a los que fue sometida? Vamos a describir algunas de las situaciones que vivieron.

  • Sitio: Es la palabra hebrea “matsur” que se traduce como algo que va encerrando, o una aflicción fuerte.
  • Cautiverio: En hebreo es la palabra “Shebi” que se traduce como exiliado, capturado, preso, prisionero.

Estos términos describen los funestos escenarios vividos por Israel, pero la biblia y la historia relatan que de todos ellos salió, y hoy en día existe como nación, y es la tercera potencia mundial en cuanto a empresas en el mundo, después de China y Estados Unidos.

La incertidumbre siempre existirá, es más, aun sin estar en esta clase de momentos, la gente que trabaja y tiene familia y muchos proyectos, man tienen incertidumbre sobre lo que puede pasar alrededor de su vida. Pero a demás, en esta situación las cuarentenas son extendidas en las naciones; los gobiernos dan una fecha, pero unos pocos días antes de terminar, la cambian a unos cuantos días mas, y esto desata incertidumbre en la gente, que se pregunta cuándo en verdad esto terminará. Pero lo cierto es que se dice que mismo virus muta, que algunos proyectos de vacunas no funcionaron, y muchas cosas más.

“La incertidumbre sólo se puede vencer cuando se tiene una perspectiva más alta que la misma situación que se vive.”

Apóstol Nelson Chaves

Cuando el Rey David vivió momentos difíciles como los 21 atentados de muerte que le propinó el rey Saúl, su crisis de infidelidad, su divorcio con Mical, la rebelión de sus propios hijos, la pérdida de su mejor amigo Jonatán, la muerte de su mentor Samuel, y muchos mas, podría haber dicho: ¡¿Hasta cuándo Señor?!

Puedo asegurarle que hay quien ha vivido momentos más difíciles que los que muchos de nosotros hemos tenido que experimentar, y han salido adelante. Pero el punto está en saber hasta donde quiero llegar, y cuánto quiero lograr de esta situación. En otras palabras, un corazón creyente siempre llegará más lejos que el que se llena de incertidumbre.

No estoy queriendo decirle que se haga el loco, como decimos aquí en Colombia, con lo que esta pasando. !No! Pero sí debemos replantear cosas en nuestra vida, pues esta situación es un llamado de Dios a la humanidad completa, incluyendo su novia – la iglesia – que suele dar problemas que no debiera darle a su Señor.

Siempre he dicho que tener a Jesús como salvador es lo más fácil, pero que cuando le llevamos al nivel de Señor, ahí empiezan los tropiezos con nuestra voluntad.

Pues aun vuestros cabellos están todos contados.

Mateo 10:30

Esta frase dicha por el Señor a nuestras vidas, sobre el manejo de las crisis y las presiones de la vida, y sobre las cosas a las cuales temer, nos enseña de manera muy poderosa que si un simple cabello de nuestra cabeza está contado por Dios, ¡cuánto mas el resto de lo que somos! Pues si hemos sabido entregarle de verdad nuestra vida al Señor, entonces debemos saber que tiene absoluto control sobre ella.

Si quieres continuar tu lectura, te invito a adquirir mi libro aquí, o que me contactes si vives en Colombia, para explicarte cómo adquirir tu copia. Y si te ha gustado este post, te invito a dejarme tu comentario, darle “Me gusta”, y compartirlo.

Corazón contaminado Pt.7

Hace unos meses publiqué mi tercer libro titulado: Gracias, la llave maestra. En él enseño los principios bíblicos que hablan sobre la importancia del agradecimiento para experimentar todas las bendiciones que Dios tiene preparadas para nosotros. Pero otro aspecto importante de lo que encontrarás en ese libro, es la relevancia que tiene la situación o salud de nuestro corazón, en referencia a nuestro nivel de agradecimiento. Por eso continúo con la serie en la que hablo sobre este aspecto: El corazón y el agradecimiento.

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.

Proverbios 4:23

Nuestro corazón es la parte más esencial, íntima, profunda e importante de nuestro ser. Es lo que conforma la persona que somos, lo que determina la forma en que interactuamos con los demás, la fuente de la que se alimentan nuestras emociones y sentimientos, y lo que nos convierte en seres espiritual y emocionalmente superiores al resto de la creación de Dios. De hecho, nuestro corazón es tan importante que es comparable a un “tesoro” que debemos guardar, cuidar, proteger y mantener sano, pues de éste emana nuestra vida, es decir, quienes somos.

El corazón es el fundamento de lo que somos en esencia, y debemos guardarlo para vivir plena y saludablemente

Juan Camilo Vélez

Es, pues, importante reconocer las diferentes afecciones que pueden influenciar en la salud de nuestro corazón para prevenirlas, o en el peor de los casos, lidiar con sus raíces y poder restaurarlo, cambiando de ese modo el fruto que damos, como por ejemplo, el agradecimiento genuino. Veamos algunas de ellas:

LA INCREDULIDAD

De todos los males que pueden afectar nuestro corazón, considero el de la incredulidad el que mayor peligro conlleva. ¿Por qué? Porque levanta una muralla entre Dios y su creación, una muralla que nos aleja de Él y sus promesas, bendiciones, perdón, amor y salvación. No estamos hablando de un mal menor, sino de un asunto de vida o muerte, en este caso, vida o muerte espiritual y eterna, pues la escritura es clara cuando dice que la vida eterna se alcanza por medio de creer con el corazón:

Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

Romanos 10:8-10

PermÍtame que le pregunte ¿Cómo va usted a ser agradecido con alguien en quien no cree? ¿Cómo va usted a beneficiarse de las bendiciones de Dios si su incredulidad le mantiene apartado de Él? Definitivamente la incredulidad es un problema grave del corazón, y tristemente, uno de los más comunes en nuestra sociedad actual, la cual se aleja cada día más de su creador por causa de ésta.

La incredulidad es una muralla que nos aleja de Dios y nos impide recibir sus bendiciones, amor y salvación.

Juan Camilo Vélez

El sistema de pensamiento de este mundo, contrario a Dios y sus principios, está diseñado para apagar nuestra fe y hacernos caminar en incredulidad, guiándonos únicamente por lo visible, tangible y natural. Todo esto se puede resumir en una única palabra: “Incredulidad”. De hecho, uno de los slogans de nuestra sociedad es “Ver para creer” porque somos incrédulos por naturaleza. Sin embargo, debemos hacer una transición mental y de la condición de nuestro corazón, de modo que seamos capaces de “creer para ver” todo lo bueno que está preparado para nosotros, y también ser agradecidos con Dios para que su gracia se multiplique en nuestras vidas.

La condición de nuestro corazón determina nuestra naturaleza.

Juan Camilo Vélez

A demás, si nos fijamos en el versículo anterior, la condición de un corazón incrédulo es la de uno “malo”. Este es el peor de los diagnósticos para nuestro corazón, y su raíz está en la incredulidad. Cuando vivimos guiados por un corazón incrédulo, la naturaleza de éste estará no sólo contaminada, sino también entenebrecida, lo cual la hará sentirse atraída por todo lo que es contrario a Dios y sus principios. Una vez más le repito que somos lo que nuestro corazón es, de modo que un corazón incrédulo es un corazón malo, contrario a Dios, y esta será la naturaleza de quien lo posea.

El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.

Mateo 12:35

Por todo esto le invito a que examine la condición de su corazón, puesto que las afecciones descritas anteriormente son solo algunas de las más destructivas y comunes que pueden afectar este órgano vital, e impedirle vivir una vida de agradecimiento genuino, cerrándole la puerta a los beneficios que éste produce sobre su vida. Recuerde que un corazón desintoxicado, restaurado y saludable es la clave para tener una vida plena y llena de puertas abiertas y oportunidades.

Un corazón sano es un corazón libre para ser agradecido.

Juan Camilo Vélez

Hasta aquí, esta serie sobre el corazón y el agradecimiento. Han sido casi dos meses en los que espero haberte ayudado a comprender el papel que juega tu corazón en el agradecimiento que manifiestas, y viceversa. Si fue así, espero que compartas este mensaje con todos tus contactos. ¡Juntos edificaremos más y mejor!

Conocimiento y efectividad

Antes de nada, y ya que este es mi primer artículo en esta web, permíteme que me presente.

Mi nombre es Jaír Amores, y vivo en Gran Canaria (Islas Canarias; España). Desde pequeño, siempre me gustó buscar la efectividad. En aquel entonces no entendía el concepto pero sí lo que significaba. Me encantaba el orden, la organización, y veía que muchas cosas se podían mejorar.

Durante años, he estado formándome, haciendo cursos, y leyendo todo lo que caía en mis manos sobre productividad personal, organización, uso del tiempo… Finalmente, me lancé y comencé con el proyecto que he llamado EfectiVida (efectividad sin olvidar las cosas importantes de la vida). Incluso recientemente desarrollé un método de organización personal: el método C.A.R.

Gracias por permitirme presentarme. Espero poder aportar a la web con este artículo, y quedo a tu entera disposición.

Conocimiento y efectividad

Y bueno, hablando de efectividad, ¿qué relación crees que tiene el conocimiento con la efectividad?

El gran autor Stephen Covey lo explicaba con un símil muy interesante. Imagina que colocas una escalera en una pared, y comienzas a subir con esfuerzo. Cuando por fin llegas arriba, te das cuenta que la escalera está colocada en una pared equivocada. Así que tienes que bajar y colocar de nuevo la escalera.

Pues bien, eso es lo que les sucede a muchas personas. Caminan sin rumbo por la vida. Se esfuerzan, sí, pero al no tener objetivos concretos y al no saber dónde les llevarán sus decisiones, tienen que volver a poner la escalera en otro sitio.

Para colmo, la escalera (las técnicas de desarrollo personal que nos ayudan a avanzar), suele ser defectuosa, pues ni en el colegio nos enseñaron cosas como finanzas, auto-conocimiento, oratoria, organización del tiempo, etc., ni la mayoría de la gente se ha preocupado por aprenderlas posteriormente.

Obviamente, este no es tu caso, ya que estás aquí, intentando mejorar. Aún así, como ves, el conocimiento es clave para llevar una vida efectiva. Es el conocimiento de la escalera y de la pared lo que te llevará al sitio correcto.

¿Es el conocimiento lo único que importa?

Pero vamos a ir un poco más allá. ¿Es realmente el conocimiento suficiente? ¿Qué diferencias hay entre términos como conocimiento, discernimiento, entendimiento, perspicacia… y otros parecidos?

En este artículo, a modo de mini-glosario, me gustaría, muy brevemente, definir estas palabras desde el punto de vista de sus diferencias entre sí. Al final, verás que el conocimiento correcto debería llevar a algo mejor: la efectividad personal.

¡Vamos allá!

Conocimiento

El conocimiento es, básicamente, los datos que se obtienen gracias al estudio, la observación o la experiencia.

Hay conocimiento verdadero, y conocimiento falso.

Además, aunque un ordenador o un robot pueden acumular datos, el conocimiento es algo más profundo, ya que los datos se pueden insertar, mientras que el matiz en el conocimiento es que se adquiere.

Discernimiento

El discernimiento implica distinguir entre varias cosas, señalando las diferencias. Para ello, obviamente, hay que tener un conocimiento amplio sobre un área específica.

Perspicacia

La perspicacia es la capacidad de ver lo que no es obvio, lo que se esconde entre líneas. La persona perspicaz usa su intuición para percibir más allá de las apariencias.

Entendimiento

Entender es más que conocer. Exige una comprensión pormenorizada y global. Uno puede conocer que existe un idioma, pero otra cosa distinta es entenderlo.

La definición de la RAE para esta palabra es muy bonita: “Potencia del alma, en virtud de la cual concibe las cosas, las compara, las juzga, e induce y deduce otras de las que ya conoce.”

Si te fijas, el entendimiento conlleva conocer, discernir y ser perspicaz.

Sabiduría

Llegamos a una palabra muy potente. Aunque se suele usar el verbo “saber” como sinónimo de conocer, en realidad la sabiduría es la capacidad de poner en práctica con éxito todo lo definido anteriormente: conocimiento, discernimiento, perspicacia, entendimiento…

La persona sabia usa todo el potencial que le da su mente para transformar datos en acciones de éxito.

Nuevamente, la RAE da una definición interesante: “Grado más alto de conocimiento”.

Efectividad personal

La definición a la que he llegado con el tiempo y que uso con frecuencia en mi web es “la mezcla ideal entre eficacia (conseguir objetivos) y eficiencia (gastar pocos recursos).

Un ejemplo que suelo poner es el de una lavadora. Es eficaz si lava la ropa. Y es eficiente si lo hace gastando poca agua, jabón, energía, etc.

El problema es que, tanto en lavadoras como en casi todo en la vida, a mayor eficacia, menor eficiencia, y al revés.

Por eso la efectividad es tan interesante: es la mezcla ideal, el punto óptimo.

Claro, para ser efectivo hay que tener conocimiento correcto, discernimiento, perspicacia, y entendimiento. Cuando uno usa su capacidad de pensar para mejorar su efectividad, se convierte en alguien… ¡sabio! Claro, ya que la efectividad conlleva eficacia, que es obtener resultados. O en otras palabras, acciones de éxito.

Sigue mejorando tu conocimiento y tu efectividad

Después de estas definiciones, permíteme una pregunta:

¿Crees que eres alguien sabio? ¿Qué dice el uso de tu tiempo? ¿Cuánto dedicas a formarte, a buscar conocimiento, a mejorar tu efectividad personal? ¿Eres una persona de acción? ¿Qué dicen tus decisiones? ¿Qué dicen tus resultados? ¿Qué dirían tus amigos y conocidos sobre ti?

Fíjate que añadí “personal” al término efectividad. Y es que la efectividad es personal. Nadie va a ser más efectivo por ti. Debes ser tú quien busques mejorar la efectividad.

Mira, en este mundo cada vez más artificial, donde se publica contenido basura hasta el extremo, donde muchas personas malvadas intentan desinformarte continuamente, el problema no es tener conocimiento, sino encontrar el correcto y aplicarlo en la vida real.

Por eso te animo a seguir mejorando tu conocimiento… y tu efectividad.

Corazón contaminado Pt.6

Hace unos meses publiqué mi tercer libro titulado: Gracias, la llave maestra. En él enseño los principios bíblicos que hablan sobre la importancia del agradecimiento para experimentar todas las bendiciones que Dios tiene preparadas para nosotros. Pero otro aspecto importante de lo que encontrarás en ese libro, es la relevancia que tiene la situación o salud de nuestro corazón, en referencia a nuestro nivel de agradecimiento. Por eso continúo con la serie en la que hablo sobre este aspecto: El corazón y el agradecimiento.

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.

Proverbios 4:23

Nuestro corazón es la parte más esencial, íntima, profunda e importante de nuestro ser. Es lo que conforma la persona que somos, lo que determina la forma en que interactuamos con los demás, la fuente de la que se alimentan nuestras emociones y sentimientos, y lo que nos convierte en seres espiritual y emocionalmente superiores al resto de la creación de Dios. De hecho, nuestro corazón es tan importante que es comparable a un “tesoro” que debemos guardar, cuidar, proteger y mantener sano, pues de éste emana nuestra vida, es decir, quienes somos.

El corazón es el fundamento de lo que somos en esencia, y debemos guardarlo para vivir plena y saludablemente

Juan Camilo Vélez

Es, pues, importante reconocer las diferentes afecciones que pueden influenciar en la salud de nuestro corazón para prevenirlas, o en el peor de los casos, lidiar con sus raíces y poder restaurarlo, cambiando de ese modo el fruto que damos, como por ejemplo, el agradecimiento genuino. Veamos algunas de ellas:

LA MURMURACIÓN, CRÍTICA Y JUICIO PT.3

Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?

Romanos 2:1-3

Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?

Santiago 4:11-12

Como estos dos textos bíblicos, usted puede encontrar muchos más a lo largo de toda la escritura. Y es que es bien sabido que, la crítica, murmuración y el juicio son un problema común, en mayor o menor medida, a todas las personas. Y no sólo es un problema común, sino peligroso, pues nos acarrea consecuencias desastrosas.

Por eso es importante que aprendamos a identificarlo para poder lidiar con él, pues no podremos vivir una vida plena y satisfactoria, si interactuamos con los demás a través del juicio y la murmuración en contra de ellos.

Vamos a analizar en detalle algunos aspectos que nos afectarán cuando juzgamos, murmuramos o criticamos a los demás, según lo que podemos leer en los dos textos bíblicos de arriba:

La murmuración nos convierte de hacedores de la ley a jueces:

Nunca podremos emitir un juicio totalmente cierto acerca de los demás, porque no tenemos la capacidad de conocer a la persona ni las situaciones que le afectan al 100%. Esto nos descalifica de forma categórica para creer que tenemos el derecho de emitir un juicio sobre alguien basándonos tan sólo en la parte que conocemos, que a menudo es mínima, como su aspecto físico, el tono de su voz, su forma de vestir, una situación concreta en la que interactuamos con ella, etc.

Me gustaría que se detenga por un momento en su lectura. Quiero que cierre sus ojos e intente recordar alguna de las cientos de veces en que al ver a alguien, su corazón inmediatamente emitió un juicio sobre esa persona. Tal vez fue una mañana de camino a su trabajo, la primera vez que conoció a su maestro, el dependiente a quien compra el pan cada día, etc. Por desgracia se dará cuenta de que en muchas más ocasiones de las que creemos, nos convertimos en jueces de los demás, creyendo tener la autoridad, el derecho y la información necesarias para categorizar a cada persona en cada situación.

Si un día alguien le responde mal, porque tenía un día malo, usted ya la juzga de maleducada. Si una persona no le ve por la calle porque iba distraía, usted ya cree que es una presumida o que lo hizo intencionadamente. Y así, una y otra vez. ¿Se da cuenta de que nuestro corazón está contaminado por la crítica y la murmuración, y que sale a la luz en cada ocasión que tiene la oportunidad de hacerlo?

Tenga cuidado con permitir estos juicios hacia los demás, porque entonces usted se estará erigiendo juez, y esa posición sólo le corresponde a Dios, quien conoce cada corazón, cada situación y cada intención, y quien aun teniendo la potestad de juzgar para condenación, ha decidido derramar su amor eterno para perdón.

En el post de la semana que viene te contaré las consecuencias que nos acarrea la incredulidad, y cómo lidiar con ella. Si te ha gustado o ayudado este post, te agradezco que lo compartas, así edificaremos juntos.

LA ADORACIÓN HIPÓCRITA

En este artículo quisiera compartir con todos los lectores este tema tan imprescindible en nuestra vida como cristianos, la adoración hipócrita. Es un tema que yo no escuche nunca hasta que en mi primer año de Teología me dieron una asignatura sobre este tema y Dios me habló tanto que lo preparé como mensaje y lo compartí con mi equipo de adoración de la iglesia.

“Adoración” para mi es una palabra que parece tan sencilla y a la vez envuelve tanto dentro ella, que me cuesta a veces saber por donde empezar. Pero solo daré una breve definición para ir directos al tema que queremos llegar.

Jua 4:23  Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

La palabra adoración significa en griego proskuneo: hacer reverencia, dar obediencia a, significa besar, como el perro lame la mano del amo. Caer de rodillas en el suelo ante el Rey.

Según esto, vemos como la adoración es una sumisión ante el Rey, es un deseo en el que adora de agradar a Dios. Es intimar con el Padre, con su presencia, es hacerte uno con Él. Cuando la adoración es verdadera hay un corazón trasparente y sincero delante de Dios que busca agradarlo en todo. Sin embargo, vamos a ver cómo se puede tener hipocresía dentro de este acto tan reverente.

“No es un sentimiento, sino una actitud expresada por uno que sabe que sin Dios nada es.”

Ahora veamos que es la hipocresía. Viene del griego “upokrites” : un actor en escena. Era costumbre entre los actores griegos y romanos hablar en grandes máscaras con dispositivos mecánicos para aumentar la potencia de la voz; de ahí este término vino a usarse para denotar a un engañador, un hipócrita. La hipocresía habla de tener doble cara, de aparentar una cosa pero en la realidad ser otra, habla de falta de integridad y de una gran religiosidad. Por eso Jesús acusa a los fariseos de hipócritas llamandoles “sepulcros blanqueados que por dentro estaban llenos de huesos de muertos”, hablando de esa apariencia de espiritualidad que en lo más profundo era pecado, era muerte.

Mateo_23:14 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.

Ahora vallamos al grano¡¡ Culto y adoración son términos sinónimos. Hay un culto que agrada a Dios basado en la fe, amor, justicia y temor de Dios. Pero hay otro que el aborrece: el culto hipócrita y formalista en el que está ausente el amor y la justicia.

Este tipo de culto fue denunciado por los profetas del AT ya que se había convertido en un simple tranquilizante para las conciencias de los israelitas. Las mismas personas que cometían injusticias y oprimían a los débiles eran los primeros en acudir a los templos y santuarios pensando que el Señor se complace más en los actos de culto que en la práctica de la justicia y de la misericordia.

La fidelidad a la práctica religiosa se puede convertir, y de hecho se convierte con demasiada frecuencia, en una impresionante forma de ceguera y en un falso tranquilizante. Los profetas no se cansaron de decir que donde no hay justicia, no hay verdadero culto a Dios. Donde no se busca sinceramente la justicia y el amor, no vale el intento de buscar a Dios mediante el culto y las ceremonias religiosas.

En los tiempos del profeta Amós, la situación del culto era muy buena. El pueblo hacia peregrinaciones a los grandes santuarios, no se escatimaban los diezmos, los sacrificios de animales, las ofrendas voluntarias, etc. Pero a pesar de todo, el culto iba acompañado de tremendas injusticias, fraudes en el comercio, compraventa de esclavos y de opresión a los débiles e indefensos. En definitiva robaban a los pobres y luego ofrendaban a Dios de lo robado con el fin de tranquilizar la conciencia. Al mismo tiempo se promocionaba la idea de ser el pueblo elegido por Dios que gozaba de la protección y bendición divinas. El profeta denuncia con irónicas palabras que el culto de Israel solo responde a un deseo humano, pero no a un intento serio de cumplir la voluntad de Dios.

Una de las palabras que significan adoración encontramos la palabra EULABEIA: DISPOSICIÓN INTERIOR QUE AGRADA A DIOS EN EL CULTO Y LA ADORACIÓN. Es el temor de Dios.

Hebreos 5:7 Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente.

Esta virtud debería de ser característica de los cristianos. El temor de Dios es la actitud propia y correcta del hombre hacia Dios. Sin temor de Dios no hay adoración agradable delante de Dios.

El temor de Dios Implica reverencia. Dar a Dios el lugar prioritario, una entrega total, sumisión, y es la actitud que guía a uno a no desobedecer u ofender a Dios. La actividad de culto así no sirve de nada, solo crea una imagen falsa de la divinidad y aleja al pueblo del Dios verdadero.

Con Oseas más tarde, ocurre lo mismo. El pueblo quiere expiar el pecado pero rechaza la lealtad y el conocimiento de la voluntad de Dios. El profeta Miqueas coincide en lo mismo y habla al pueblo que lo necesario es que se entreguen a sí mismos a Dios, no los sacrificios.

10 Príncipes de Sodoma, oíd la palabra de Jehová; escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra.¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos. ¿Quién demanda esto de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis atrios?No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes. Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas.Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos. Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo;aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.

¡¡ Qué fuertes palabras para el pueblo y qué profunda la llamada de atención paras sus hijos hoy en día nos dan estas líneas ¡¡ ¿Cómo aplicamos esto a nuestras vidas hoy en día?

Muy sencillo, cuando vengamos a adorar a Dios no debemos ser perfectos, pero sí ser justos y dignos, sobretodo la gente encargada en las iglesias de llevar la alabanza y adoración o los salmistas que ministran a tanta gente con sus adoraciones.

Reflexionemos en nuestro estilo de vida y no seamos hipócritas que alaban a Dios pero nunca hablan de salvación al perdido, que cantan pero nunca dan un buen consejo a alguien y siempre están criticando, que dicen ¡Amén¡ y ¡Aleluya¡ pero jamás dan una ayuda al pobre o se preocupan por la viuda, que van con sus mejores atuendos pero jamas ayudan al necesitado, que saben todas las canciones y adoraciones de la iglesia pero que no saben tener dominio propio cuando nadie los ve, y así miles de situaciones que debemos sopesar en nuestra vida. Buscar tener un corazón íntegro que ame a dios que lo busque en lo secreto, que no guarde rencores, que esté lleno del temor de Dios para así presentarse en el altar a dar su mejor adoración al Rey.

Recuerde:

La adoración es amor expresado. Es un estilo de vida que busca la exaltación de Dios por quien él es.

Adoremos a Dios con nuestro estilo de vida, no solo de boca, sino con una vida ejemplar que testifique que tenemos un Dios bueno, grande y que esta vivo.

Corazón contaminado Pt.5

Hace unos meses publiqué mi tercer libro titulado: Gracias, la llave maestra. En él enseño los principios bíblicos que hablan sobre la importancia del agradecimiento para experimentar todas las bendiciones que Dios tiene preparadas para nosotros. Pero otro aspecto importante de lo que encontrarás en ese libro, es la relevancia que tiene la situación o salud de nuestro corazón, en referencia a nuestro nivel de agradecimiento. Por eso continúo con la serie en la que hablo sobre este aspecto: El corazón y el agradecimiento.

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.

Proverbios 4:23

Nuestro corazón es la parte más esencial, íntima, profunda e importante de nuestro ser. Es lo que conforma la persona que somos, lo que determina la forma en que interactuamos con los demás, la fuente de la que se alimentan nuestras emociones y sentimientos, y lo que nos convierte en seres espiritual y emocionalmente superiores al resto de la creación de Dios. De hecho, nuestro corazón es tan importante que es comparable a un “tesoro” que debemos guardar, cuidar, proteger y mantener sano, pues de éste emana nuestra vida, es decir, quienes somos.

El corazón es el fundamento de lo que somos en esencia, y debemos guardarlo para vivir plena y saludablemente

Juan Camilo Vélez

Es, pues, importante reconocer las diferentes afecciones que pueden influenciar en la salud de nuestro corazón para prevenirlas, o en el peor de los casos, lidiar con sus raíces y poder restaurarlo, cambiando de ese modo el fruto que damos, como por ejemplo, el agradecimiento genuino. Veamos algunas de ellas:

LA MURMURACIÓN, CRÍTICA Y JUICIO PT.2

Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?

Romanos 2:1-3

Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?

Santiago 4:11-12

Como estos dos textos bíblicos, usted puede encontrar muchos más a lo largo de toda la escritura. Y es que es bien sabido que, la crítica, murmuración y el juicio son un problema común, en mayor o menor medida, a todas las personas. Y no sólo es un problema común, sino peligroso, pues nos acarrea consecuencias desastrosas.

Por eso es importante que aprendamos a identificarlo para poder lidiar con él, pues no podremos vivir una vida plena y satisfactoria, si interactuamos con los demás a través del juicio y la murmuración en contra de ellos.

Vamos a analizar en detalle algunos aspectos que nos afectarán cuando juzgamos, murmuramos o criticamos a los demás, según lo que podemos leer en los dos textos bíblicos de arriba:

Todos afrontaremos el juicio verdadero que viene de Dios:

Un juicio con fundamento debe ser uno basado en una verdad absoluta, la cual, según la escritura, es una persona: Jesús (Vea Juan 14:16). Él es la máxima expresión de la verdad, y el único con la autoridad y naturaleza necesarias para emitir un juicio sobre nosotros Es mejor que pensemos bien antes de permitir que nuestro corazón juzgue a otros, ya que nosotros seremos expuestos a la verdad, y a través de esta seremos juzgados por Dios.

La verdad no es subjetiva, ni depende la situación, el lugar, el tiempo o cualquier otra variante, sino que es eterna y objetiva, como un espejo que refleja lo que realmente hay, sin esconder ni filtrar nada. Aquí entra en juego un aspecto crucial a nuestro favor, el amor eterno de Dios. ¿Por qué? Porque cuando somos expuestos a la luz de la verdad somos hallados “culpables” por nuestra naturaleza pecaminosa, pero su perfecto amor nos redime y perdona a través del sacrificio de Jesús en la cruz. ¿Cómo podemos entonces nosotros, culpables todos delante de Dios, juzgar a otros, cuando aquel que tiene la potestad de juzgarnos no lo hace por amor a nosotros? Por esto le invito a que antes de ver el error ajeno recapacite y piense en sus propios errores y caídas, y recuerde que hay un amor eterno que le perdona y redime del juicio que merece.

En el post de la semana que viene te contaré la última de las consecuencias que nos acarrean la crítica y el juicio, y cómo lidiar con ella. Si te ha gustado o ayudado este post, te agradezco que lo compartas, así edificaremos juntos.

Creencias Salvadoras

Creencias Salvadoras.

¿Que es una creencia?

La etimología, estudia el origen de las palabras y el significado de “Creencia” es Poner el corazón; profundo este significado.

En este sentido, otro concepto de creencia es el siguiente:

“Son ideas, convicciones, pensamientos, sentimientos y asentimientos que están dentro de nosotros, moldean nuestra cosmovisión de vida y nuestra manera de actuar.”

Desde la esquina del coaching, trabajamos con las creencias, especialmente las frenadoras, dañinas, negativas, limitantes, con el fin de analizarlas, definir una estrategia para desintalarla y hacerlo.

¿Cómo se hace esto? Te lo explicaré, a través del siguiente ejemplo:

Si una persona cree que no puede tener pensamientos positivos,  primero debe analizar ¿Por qué  tiene esta creencia?, diseñar la estrategia de cómo desinstalar esta creencia y describir su estado ideal, ¿cómo le gustaría pensar?; al respecto la biblia en el libro de Filipenses capítulo 4 verso 8 nos deja un modelo de cómo deben ser nuestros pensamientos:

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buena reputación; si hay alguna virtud, si hay algo digno de alabanza, en esto pensad.”

Entonces, a medida de que esta persona se enfoca y desarrolla el hábito de pensar de esta manera, según el verso bíblico, la creencia negativa se va desinstalando.

Asímismo, los seres humanos también manejamos creencias poderosas, potenciadoras, que nos llevan a lograr cosas magníficas, pero hoy te quiero presentar una creencia salvadora, que puede cambiar tu vida, no solo de una forma terrenal, sino eterna, y esa creencia es en Cristo Jesús, El hijo de Dios, quien nos regala salvación por su Gracia, nos libera de la condena de nuestras malas obras (pecados), esta creencia vital, nos da vida eterna, es decir, vida después de la muerte terrenal.

En el principio de este artículo, se describe el origen de la palabra creencia, la pregunta poderosa es ¿Dónde está tu corazón hoy? Y ¿Dónde te gustaría tenerlo hoy?, la respuesta que te quiero presentar a estas reflexiones es esta: Jesús tiene un sitio para tu corazón, un lugar seguro, para que no tengas miedo ¿Quieres?

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

¿Quieres creer?

Silvia Vildosola

Instagram @silviavildosola

Facebook Silvia Jesurum Vildosola

P.d. Cree hoy, no lo procrastines.

Corazón contaminado Pt.4

Hace unos meses publiqué mi tercer libro titulado: Gracias, la llave maestra. En él enseño los principios bíblicos que hablan sobre la importancia del agradecimiento para experimentar todas las bendiciones que Dios tiene preparadas para nosotros. Pero otro aspecto importante de lo que encontrarás en ese libro, es la relevancia que tiene la situación o salud de nuestro corazón, en referencia a nuestro nivel de agradecimiento. Por eso continúo con la serie en la que hablo sobre este aspecto: El corazón y el agradecimiento.

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.

Proverbios 4:23

Nuestro corazón es la parte más esencial, íntima, profunda e importante de nuestro ser. Es lo que conforma la persona que somos, lo que determina la forma en que interactuamos con los demás, la fuente de la que se alimentan nuestras emociones y sentimientos, y lo que nos convierte en seres espiritual y emocionalmente superiores al resto de la creación de Dios. De hecho, nuestro corazón es tan importante que es comparable a un “tesoro” que debemos guardar, cuidar, proteger y mantener sano, pues de éste emana nuestra vida, es decir, quienes somos.

El corazón es el fundamento de lo que somos en esencia, y debemos guardarlo para vivir plena y saludablemente

Juan Camilo Vélez

Es, pues, importante reconocer las diferentes afecciones que pueden influenciar en la salud de nuestro corazón para prevenirlas, o en el peor de los casos, lidiar con sus raíces y poder restaurarlo, cambiando de ese modo el fruto que damos, como por ejemplo, el agradecimiento genuino. Veamos algunas de ellas:

LA MURMURACIÓN, CRÍTICA Y JUICIO PT.1

Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?

Romanos 2:1-3

Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?

Santiago 4:11-12

Como estos dos textos bíblicos, usted puede encontrar muchos más a lo largo de toda la escritura. Y es que es bien sabido que, la crítica, murmuración y el juicio son un problema común, en mayor o menor medida, a todas las personas. Y no sólo es un problema común, sino peligroso, pues nos acarrea consecuencias desastrosas.

Por eso es importante que aprendamos a identificarlo para poder lidiar con él, pues no podremos vivir una vida plena y satisfactoria, si interactuamos con los demás a través del juicio y la murmuración en contra de ellos.

Vamos a analizar en detalle algunos aspectos que nos afectarán cuando juzgamos, murmuramos o criticamos a los demás, según lo que podemos leer en los dos textos bíblicos de arriba:

Juzgar a los demás acarrea juicio para nosotros mismos:

Lo cierto es que desde la caída del hombre en el Edén, cuando pecó por primera vez al desobedecer a Dios, la naturaleza del ser humano entró en decadencia, y la corrupción del pecado original lo contaminó todo. Por tanto, desde ese momento, el pecado, el orgullo, la desobediencia, la independencia de Dios, y la iniquidad forman parte de cada ser humano desde su nacimiento.

Esto quiere decir que no sólo todos pecamos contra Dios, sino que nuestra naturaleza imperfecta y corrompida nos conducirá por el camino del engaño y el error continuamente, sin excepción, lo cual nos demerita para juzgar el error, caída o pecado ajenos, pues al hacerlo estamos juzgando nuestra propia naturaleza, es decir, a nosotros mismos.

Párese a pensar por un momento cuántas veces ha cometido un error, o se ha equivocado en alguna tarea, o ha dejado de seguir alguno de los principios bíblicos de comportamiento que honran a Dios. Seguramente se dará cuenta de cuán imperfecto es, y de que cuando juzga a los demás, aunque sea por otro tipo de errores, equivocaciones o pecados diferentes a los suyos, está atrayendo juicio también contra usted mismo.

¿Con qué idea quiero que se quede de este punto? Que aunque las personas a su alrededor sean imperfectas, fallen, se equivoquen, pequen, cometan errores, ofendan, engañen, y muchas otras cosas, usted también lo habrá hecho alguna vez, o seguramente lo hará, en mayor o menor medida, aunque sea tal vez en otro tipo de situaciones con consecuencias diferentes, por lo que está descalificado para juzgarles, pues usted también será objeto de ese mismo juicio.

En el post de la semana que viene te contaré las otras dos consecuencias que nos acarrean la crítica y el juicio, y cómo lidiar con ellas. Si te ha gustado o ayudado este post, te agradezco que lo compartas, así edificaremos juntos.

A %d blogueros les gusta esto: