Su Palabra

En su palabra hay refrigerio

En su palabra hay descanso

En su palabra hay cumplimiento

En su palabra está la guía indicada

En su palabra se crean nuevos inicios

El poder de su palabra no mengua ni se debilitará jamás

Así como la lluvia y la nieve

descienden del cielo,

y no vuelven allá sin regar antes la tierra

y hacerla fecundar y germinar

para que dé semilla al que siembra

y pan al que come,

así es también la palabra que sale de mi boca:

NO VOLVERÁ A MÍ VACÍA,

SINO QUE HARÁ LO QUE YO DESEO

Y CUMPLIRÁ CON MIS PROPÓSITOS

Isaías 55:10 – 11

Una vez pronunciada la palabra de Dios, tiene en sí misma autonomía y poder para actuar por sí misma y direccionarse conforme al propósito que Dios tiene al enviarla, sin que nadie pueda revocarla.

Si lo ha determinado el Señor Todopoderoso,

¿quién podrá impedirlo?

Si él ha extendido su mano

¿quién podrá detenerlo?

Isaías 14:27

Samuel creció, y el SEÑOR estaba con él;

no dejó sin cumplimiento ninguna de sus palabras.

1 Samuel 3:19

Él creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas naciones, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia.

Y su fe no se debilitó al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara.

Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció por la fe, dando gloria a Dios,

plenamente convencido de que era también poderoso

para hacer todo lo que había prometido.

Romanos 4 18 – 21

Podemos descansar plenamente en la palabra que Dios nos habla, porque tan solo una palabra que provenga de sus labios bastará para cambiar nuestra vida, confiamos en sus planes mayores a los nuestros, planes de bienestar y no de mal, y confiamos en los tiempos de cumplimiento que él tiene definidos porque sabe lo que debe cumplir justo a tiempo.

El Señor Todopoderoso

ha jurado:

Tal como lo he planeado

SE CUMPLIRÁ

Tal como lo he decidido

SE REALIZARÁ

Isaías 14:24

Dios bendiga a todos los que lean este artículo, y les revele a través de su palabra guía para su crecimiento y avance en Cristo Jesús.

Artículo preparado para la Comunidad de Crecer en conocimiento, 2022.

Unidos bajo el mismo gozo

Has cambiado mi lamento en baile

desataste mi cilicio,

y me ceñiste de alegría – Salmo 30:11

Ciudad de los que cosechan gozosos, Libro Los 20 sellos de un pasaporte de conquista

Es un gozo interior que no es fácilmente descriptible…¡si!… un gozo que te inunda, que brota de lo invisible, de lo inconmovible, de la sobrenaturalidad de Dios, y que según la palabra de Dios «nada ni nadie te lo puede arrebatar», por más que lo intenten, siempre este gozo que viene del Espíritu Santo danzando en tu corazón, baila sin detenerse, y no es por nuestros propios medios que aflora, ni por nuestro «performance», es por lo que Dios es en y a través de nosotros, porque se expresa con poder, luz, restauración, sanidad y amor.

Es el gozo de saber que Dios nunca se detiene, que Jesús va delante, abriendo nuevos caminos. Es ese gozo que produce en mi ser su palabra, al decirme «en tu entrar, en tu salir; al amanecer y al anochecer; en el campo o en la ciudad; a donde quiera que vayas yo estaré contigo»; así de tremenda es su fidelidad.

En ti se regocijen los que aman tu nombre

Salmo 5:11

Nadie os quitará vuestro gozo

Juan 16:22b

Estas cosas os he hablado,

para que mi gozo esté en vosotros,

y vuestro gozo sea cumplido

Juan 15:11

Hoy deseo en mi corazón, que el gozo del Señor Jesús sobreabunde en todos los que leen este artículo para que con ese gozo cumplido lleven a cabo los deseos que Dios haya puesto en sus corazones.

Aumentando en la FE Pt1

Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.

Lucas 17:5

Hay tres áreas en las que debemos aumentar continuamente:

  1. La Fe
  2. El carácter
  3. El servicio

Hoy continuaremos hablando sobre cómo aumentar nuestra fe.

Una fe madura

Ahora vamos a ver la forma en que Jesús madura nuestra fe para llevarnos al siguiente nivel:

En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario. Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento. Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.

MATEO 14:22-33

Cuando Jesús quiere madurar nuestra fe, nos enviará delante, aparentemente solos, es decir, sin él en la barca, aunque acompañados quizás por otros. en ese momento, cuando obedecemos lo que Jesús nos pide, y decidimos cruzar al otro lado de nuestras circunstancias, y nos adentramos en las aguas, llegará el momento de la tormenta.

En este punto necesitamos activar un mayor nivel de fe, cuando nuestros ojos y emociones no consiguen ver a Jesús dentro del bote. Pero la buena noticia es que, aunque Él no esté en tu barca, sí está en la circunstancia.

Aunque Jesús no esté en tu barca, sí está en medio de tu circunstancia.

Juan Camilo Vélez

Cuando sientas que Jesús no está en tu barca, y la circunstancia te supera, él aparecerá para presentarte un nuevo nivel de fe, pero para alcanzarlo, deberás salir de la barca. ¿Esto qué quiere decir? Hasta ahora has caminado tu camino de la fe en tierra firme, o en la barca, pero con Jesús a tu lado. Sin embargo, llega el momento de caminar solo, y hacerlo sobre las aguas.

En el nivel de fe inmadura, primero Jesús entra en nuestra barca, pero en el nivel de fe madura, Jesús nos pide salir de la barca para caminar sobre las olas hacia Él.

 Cinco claves para caminar en una fe aumentada

AUMENTANDO EN LA FE

  1. Reconocer cuando Jesús no está (No siempre es abandono, separación por pecado, o algo así. A veces será porque te quiere hablar desde fuera para estirar tu fe)
  2. Aprender a pedirle activación y disponerse a obedecer (Cuando te sientas solo, busca la dirección de Dios en oración, y dispone a obedecer sus instrucciones)
  3. Aprender a escuchar la voz de Jesús (Aún en medio de la mayor tormenta, tomate tiempo para esperar la respuesta, la palabra de activación de tu fe)
  4. Caminar hacia Jesús (Todo lo que necesite fe, tiene una dirección que te acerque a Jesús)
  5. Mantener los ojos en Jesús (puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, … Heb. 12:2a) Lo que nos hará hundir no son las olas, sino dejar de mirar a Jesús para mirar las olas.

Debemos entender que la tormenta estuvo ahí desde el primer paso de Pedro, así que lo que lo hundió no fue la tormenta, sino su cambio de enfoque. Así mismo, nuestra vida atravesará circunstancias difíciles, y a veces somos capaces de dar un primer paso de fe en medio de esas situaciones, pero cuando apartamos la mirada de Jesús, nos damos cuenta de repente de que las olas nos rodean, tenemos miedo, y eso es lo que nos hunde. En esta ocasión Jesús no la enmudeció, sino que le pidió que caminara en medio de ella. (AUMENTA NUESTRA FE)

A veces Jesús obra, pero otras veces nos pide a nosotros que actuemos.

Juan Camilo Vélez

Cinco claves para tener una fe madura

AUMENTANDO EN LA FE

  1. Lo más importante no es la barca, sino Jesús.
  2. Primero Jesús entra en el bote, pero luego nos pide que salgamos del bote para ir hacia él.
  3. Debemos aprender a preferir las olas con Jesús que la barca sin él.
  4. La fe nos acerca a Jesús, no a nuestros propios deseos.
  5. La fe no nos lleva a caminar por caminar, sino que nos lleva a un destino, a Jesús.

¿Te ha gustado la segunda parte de este mensaje? Déjame tu comentario y compártelo con alguien más que lo necesite.

Aumentando en la FE Pt1

Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.

Lucas 17:5

Hay tres áreas en las que debemos aumentar continuamente:

  1. La Fe
  2. El carácter
  3. El servicio

Hoy hablaremos sobre cómo aumentar nuestra fe.

¿Qué es la fe?

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Hebreos 11:1

Podemos definir la fe de muchas formas, pero me quedo con esta definición:

La fe es nuestro medio de acceso a:

  • las promesas de la Biblia,
  • los recursos del reino,
  • los beneficios de la Cruz.

La fe es la moneda de cambio del cielo.

JUAN CAMILO VÉLEZ

 ¿Por qué necesitamos aumentar nuestro nivel de fe?

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

Hebreos 11:6

Necesitamos fe para acercarnos a Dios, pero también la necesitamos para escucharle y recibir de Él. Por eso, cuanto mayor sea nuestro nivel de fe, mayor será nuestra relación con Dios y mayor será la manifestación de su gloria en nuestras vidas.

Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

2 Corintios 3:18

Una persona cuya fe no aumenta de continuo, terminará estancándose y finalmente, retrocediendo, porque el sistema de este mundo está diseñado para robarnos la fe.

JUAN CAMILO VÉLEZ

¿Cómo aumentamos nuestro nivel de fe?

Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios. Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes.Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud.Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red.Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él, y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres.Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron.

Lucas 5:1-11

1. Jesús entra en la barca

Nuestra fe nace cuando primero permitimos que Jesús entre en nuestra barca, pero al igual que hizo con Pedro, Él no entra por la fuerza, sino que nos la pide para usarla.

En otras palabras, Jesús no quiere entrar en nuestra vida sólo para bendecirnos, sino para usarnos como plataforma para compartir su evangelio. ¡¡¡Nosotros somos el púlpito de Jesús!!!

2. Jesús nos pide que nos alejemos de la orilla

Fíjate que lo primero que hace Jesús cuando entra en nuestra barca es pedirnos que nos alejemos de la orilla. Ese es el primer llamado a la santidad, pero eso sólo sucede cuando él entra en nuestra barca y nos lo pide. De otra forma, no lo haríamos.

Nuestra primera decisión cundo conocemos a Jesús consiste en dejarlo entrar en nuestra barca y alejarnos de la orilla con Él.

JUAN CAMILO VÉLEZ

3. Jesús se sienta

Cuando nos alejamos un poco de la orilla con Jesús, entonces Él se sienta. Esa es una posición de autoridad, es decir, Él toma su posición de SEÑOR de nuestra barca (nuestra vida)

Aquí comienza el siguiente nivel de fe. Desde las aguas poco profundas, solos con él, comienza a usarnos, tal cual, sin que haya pasado mucho tiempo…ahí lo vemos actuar soberanamente.

Cambia nuestros hábitos, nuestras actitudes, etc… esa es la forma en que Él predica desde nuestra barca, cuando los que están en la orilla ven lo que está haciendo en nosotros y por medio de nosotros.

4. Jesús nos pide que boguemos mar adentro

Pero ahora llega un nuevo reto de fe. En algún momento Jesús nos pedirá que boguemos mar adentro, que nos metamos más profundo, a mar abierto, a aguas revueltas y profundas, y no sólo eso, sino que nos reta a vivir la vida que hemos vivido siempre, pero a su manera, es decir, por fe. (Echar la red para un pescador era algo extremadamente común).

Nuestra nueva vida en Cristo no consiste en hacer una pila de cosas nuevas y extrañas, sino de hacer la mayoría de las cosas cotidianas que siempre hemos hecho, pero por fe, “echando la red en su palabra”.

JUAN CAMILO VÉLEZ

Actuar en fe nos permite conocer al Dios de lo sobrenatural, de lo sobreabundante, el Dios soberano.

¿Te ha gustado la primera parte de este mensaje? Déjame tu comentario y compártelo con alguien más que lo necesite, y no te pierdas la segunda parte.

Pasaporte de valor incalculable

Vosotros, pues, escribid acerca de los judíos como os parezca bien, en nombre del rey,
y selladlo con el anillo del rey;
porque un decreto que está escrito en nombre del rey y sellado con el anillo del rey
no puede ser revocado – Ester 8: 8 (Biblia de Las Américas)

Hablar de pasaportes me encanta, ✈️ viajar y ayudar a que otros viajen es una de las actividades que más disfruto. Es inevitable no pensar en sellos cuando se habla de pasaporte, y claro está, el sello es algo irrevocable, es una aprobación que apoya el ingreso a un nuevo territorio. Ahora, en este caso te quiero hablar de un tipo de pasaporte que supera todo lo explicable, un pasaporte implícito en todos los que estamos unidos por el cordón infinito de la fe en Dios.

¡No es un Pasaporte ordinario!

Es el pasaporte directo al PADRE!!!

Es un pasaporte que conduce a la más alta de las conquistas: nuestra alma en la eternidad a través de la plenitud del que todo lo llena: Jesucristo Rey.

«El Pasaporte de Conquista

representa la autorización y consentimiento legal dado por Dios

para ingresar, recorrer, desplazarse, batallar,

usar las llaves de su Reino para desalojar y plantar;

conquistar, edificar y morar en el territorio heredado»

Cap.1 nacionalidad eterna, libro los 20 sellos de un pasaporte de conquista, autora angèlica restrepo

Para ti, que quizás no conoces en absoluto que eres heredero/a de una herencia incorruptible, ni conoces que alguien pagó a un precio incuantificable un pasaporte que tiene tu nombre por titular, es el momento de recuperar tu posesión hereditaria desolada y apropiarte de lo que ya te pertenece mediante una fe viva y operante.

¡Dios te bendiga!

Artículo preparado para la comunidad Crecer en Conocimiento con extractos tomados del Libro Los 20 sellos de un pasaporte de conquista.

Gigantes vencidos

«En la Ciudad de la grandeza que vence gigantes

las calles están edificadas de material indestructible

a base de fe en la palabra de Dios»

libro los 20 sellos de un pasaporte de conquista
autora Angélica restrepo cordero

Avanzas en el camino de la fe a medida que hayas identificado cuáles son los enemigos de tu alma: enemigos que impiden tu comunión con Dios; enemigos fruto de tu propio carácter y personalidad; áreas de caída renuentes (trampas repetidas del enemigo); hábitos insanos que se han convertido en fortalezas; áreas cautivas en las que necesitas liberación espiritual. A veces creemos que los Goliat en nuestras vidas son la escasez, la impaciencia, la pasividad, la falta de determinación en las decisiones …etc, y claro que sí, lo son!, sin embargo es común no identificar como Goliat nuestra propia resistencia y falta de cooperación a la renovación de nuestra mente por medio de la palabra de Dios, lo cual puede estar bloqueando la obra del Espíritu Santo.

La Ciudad de la Grandeza que vence gigantes es el terreno en el cual se comprueba lo que Dios te ha procesado y preparado para la batalla; te encuentras entonces dispuesto a enfrentar al poderoso gigante que se haya levantado, sin contar con su misma armadura física; apoyándote en las poderosas armas espirituales que tienes al alcance como Hijo de Dios; la fe en la palabra de Dios; la sangre de Jesús; el poderoso nombre de Jesús (nombre sobre todo nombre); el fuego del Espíritu Santo; la palabra de Dios – espada de doble filo; la diestra del Poder sobrenatural de Dios.

Si Dios está de nuestra parte,

quién puede estar en contra nuestra

Romanos 8: 31 (NVI)

La Ciudad de la Grandeza que vence gigantes es donde quedará desterrado un adversario que ilegalmente merodeaba en los territorios de tu herencia, usurpando noche y día, con intimidación al oído con un gran repertorio de mentiras. Es una ciudad, donde ante todos, quedará claro y de manera contundente quién es nuestro Dios; el cual tiene la soberanía en sus terrenos, y a quien pertenece por siempre el poder y la fuerza para VENCER A GOLIAT.

Este artículo ha sido elaborado especialmente para la comunidad de Crecer en Conocimiento, tomando extractos del Libro Los 20 sellos de un pasaporte de Conquista.

Me libró del poderoso enemigo,

y de los que me aborrecían,

aunque eran más fuertes que yo

2 Samuel 22:18

Bendice a otros compartiendo este artículo.

Enfocados

Ocúpate en estas cosas,

permanece en ellas,

para que tu aprovechamiento

sea manifiesto a todos

1 Timoteo 4:15 rv1960

El permanecer consistentemente enfocados en lo que Dios ha dispuesto en sus planes eternos realmente y sin dudarlo vale la pena! Nos podemos preguntar: ¿Es esto una tarea fácil? A menudo no lo es, pero si Jesús, nuestro «Admirable Consejero», lo enseñó una y otra vez mediante diferentes mensajes a sus discípulos, como el caso muy recordado de Pedro caminando sobre las aguas, logrando avanzar sobre ellas hasta que por miedo su fe flaqueara; y Pablo, quien bajo la inspiración del Espíritu de Dios, en su carta en 1 Timoteo 4:15 inspiró con persuasión a Timoteo, el hecho de enfocarse y ocuparse de las cosas eternas (estudiar y enseñar la Palabra, meditar en ella, dedicar tiempo para animar a otros que están debilitados en la fe…), para así progresar en la agenda de Dios; es indiscutible que vale la pena.

En mi libro y bajo la inspiración del Espíritu Santo he llamado a este terreno espiritual de enfoque total: «La Ciudad de los que caminan sobre las aguas«, y a medida que leas este artículo vas a entender mejor el por qué.

La Ciudad de los que caminan sobre las aguas es un espacio donde he estipulado en mi corazón seguir fielmente a Jesús, hasta donde Dios quiera y necesite que yo llegue; es una ciudad donde se firma espiritualmente una carta de compromiso con el propósito que Dios ha fijado a mi vida dentro de su Plan eterno, que me impulsa, me apasiona, y proyecta cada día a no desistir; a no rendirme; a persistir creyendo en la palabra de Dios; a perseverar; a defender mi identidad en Cristo; a no ceder ante las diferentes presiones; a no distraerme; a estar activo, alerta y vigilante, con la certeza que Dios cumplirá el propósito que se fijó tener para mi vida.

Es la Ciudad donde mi carta de navegación tiene un norte definido por un Plan eterno de Dios, así como un fundamento al cual está anclado todo lo que digo, decido y constrúyo; ese fundamento es mi ancla, y se llama Jesús.

Es la Ciudad donde la convicción de fe, que ha sido alimentada por la palabra de Dios en mi mente y en mi espíritu, me sostiene de manera fuerte para continuar sembrando y avanzando, así yo no vea nada, así las circunstancias sean adversas, así me sienta que no aguanto más y en casos: que mi ánimo desfallece.

Es la Ciudad donde tengo puestos mis ojos hacia adelante y no atrás: hacia arriba y no hacía abajo; en la eternidad; en la voluntad de Dios; en seguir a Jesús, en la verdadera recompensa de este camino, en lo que Dios me ha dado, en la consigna de mi corazón, en apoyar los sueños de Dios desplegados en nosotros. El enfoque en el propósito consiste en no desistir de mirar a Jesús para caminar por fe sobre las aguas, porque en el momento que desvíe la mirada, me hundo en la turbulencia de las aguas.

¡Enfocados llegamos!

Te invito a meditar en este artículo y a conocer más de este tema, en mi Libro Los 20 sellos de un pasaporte de conquista, un trayecto que te ayudará en la conquista de lo que te pertenece por fe.

No olvides compartir este artículo con otros, Dios te bendiga.

Ramas sujetas a la raíz

Solo las ramas sujetas a la raíz, pueden realmente subsistir

Pág. 119, los 20 sellos de un pasaporte de conquista, autor Angélica Restrepo Cordero

Te pregunto, ¿puedes imaginarte una rama muy viva, impetuosa, verde y resplandeciente, que emerge sin apoyo, y que no esté sujeta al árbol, dependiente de su raíz?

La respuesta es: ¡no es posible!

La Ciudad de la Ramas sujetas a la raíz es un terreno donde ha sido quebrantado por la obra del Espíritu Santo en mi espíritu, toda jactancia, autosuficiencia y vanagloria; originada desde mi avance intelectual, triunfos o logros personales; y en reemplazo de esto, la humildad de Jesús en mi carácter se posiciona para tener una adecuada identidad y valoración de mí mismo y de los demás; y también han sido quebrantados todos los falsos apoyos que impedían una total dependencia de Dios.

La humildad es la llave que abre la compuerta para presentarme ante Dios y recibir aquella gracia que necesito en determinado momento, porque bien estoy consciente que en mis propias fuerzas nada puedo hacer; que soy una rama que necesita estar unida y bien sujeta a la raíz del árbol para subsistir y permanecer; que la Sabiduría de Dios es la que conoce los cómo y los cuándo para dar solución a cualquiera que sea la situación que esté atravesando. Es una humildad que me permite reconocer la inmensurable grandeza de Dios, la excelsa sabiduría del Todopoderoso, y a través de este reconocimiento vivir absolutamente bajo dependencia de Dios en todas las áreas de mi vida sin excepción alguna.

Yo soy la vid, y ustedes son las ramas.

El que permanece unido a mí, y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada

Juan 15:5

Puntuación: 1 de 5.

Te invito a meditar: Estás reposando como rama sujeta a su raíz, creciendo y alimentándote de la clorofila espiritual de la palabra de Dios?

(Extractos tomados del Libro Los 20 sellos de un pasaporte de conquista, un trayecto que te ayudará en la conquista de lo que te pertenece por fe).

Proclamo la bendición sobre tú vida y te invito a compartir este artículo con las personas que amas.

Un llamado a perseverar Pt2

La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.

Lucas 8:14-15

Una persona con fruto en el carácter, vida personal, emocional, mental y espiritual, está preparada para afectar positivamente su ambiente, su entorno, y al mundo.  En Lucas 8, vemos dos grupos de creyentes.

  1. Los que no dan fruto: Son los que terminan yéndose de la protección de Dios porque no son capaces de perseverar.
  2. Los que sí dan fruto: Éstos trabajan con perseverancia, y permiten que Dios obre en su carácter, por tanto, son capaces de permanecer dentro de la protección divina. 

Como creyentes debemos estar preparados para enfrentar pruebas que vendrán para robar nuestro fruto. Estas pruebas pueden ser de dos tipos: 

  • Afanes, desiertos, escasez económica, o condiciones adversas en la salud.
  • Riquezas, abundancia, distracciones, etc.

No importa el tipo de prueba, los que dan fruto son los que se sobreponen a todo esto, y a demás, son capaces de soportar las tentaciones del enemigo que los quiere sacar del gobierno divino, por medio del pecado.

 La clave está en nuestro corazón

Aunque la naturaleza del corazón humano está afectada por el pecado, cuando perseveramos en tener comunión con Dios por medio de su palabra, nuestro corazón es lleno de su amor (Vea Romanos 5:5), y entonces se convierte en un corazón “bueno y recto”, capaz de retener la palabra, y dar fruto según la misma.

Es tiempo de dejar el victimismo y de evadir nuestra responsabilidad.

JUAN CAMILO VÉLEZ LEÓN

Jesús no nos engañó con su mensaje de salvación.

Nunca dijo que no seríamos tentados a pecar, pero sí dijo que su salvación es el poder para vencer al pecado. Nunca dijo que no vendrían tormentas, pero demostró que tiene el poder para callar la tormenta o para hacer que caminemos por encima de las olas. Nunca dijo que no sufriríamos en este mundo, pero sí nos alienta al recordarnos que Él ya venció este mundo, y si perseveramos y nos mantenemos con fe, venceremos con Él. 

Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Romanos 8:37

¿Cómo perseverar?

Para perseverar debemos tener un fundamento firme, y desde ahí edificar. Veamos lo que Jesús dice sobre esto:

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

Mateo 7:24-27
  1. Cuál debe ser nuestro fundamento: JESÚS. 
  2. Edificar con prudencia es escuchar las palabras de Jesús, y ponerlas por obra. 
  3. Edificar con insensatez es escuchar las palabras de Jesús, pero no ponerlas por obra. 
  4. Tanto el hombre sabio como el insensato pasarán por las mismas pruebas. Es decir, actuar correctamente, ser honrados, o seguir a Jesús, no evitará que vengan las pruebas. 
  5. La perseverancia sí garantiza que permaneceremos firmes después de las pruebas.

En estos tiempos finales, estamos siendo azotados por vientos, tormentas y tempestades como nunca antes, y todo esto afecta a los inconversos, creyentes sabios y creyentes insensatos, a todos por igual. La pregunta es ¿Cómo saldrás de esta situación? ¿Cuándo pase todo esto, estarás en pie o en ruinas? TODO DEPENDE DE SI PERSEVERAS EN MEDIO DE LA TORMENTA O TE RINDES.

Estamos sufriendo un sacudimiento, pero no debe tomarnos por sorpresa. ¿Cómo debemos actuar en medio del sacudimiento? Activando nuestra fe y confianza para aferrarnos a la promesa de Jesús: “Confiad, yo he vencido al mundo”

Los creyentes que perseveran, son los mayores testimonios del poder de Dios.

JUAN CAMILO VÉLEZ LEÓN

Es tiempo de ser testimonio a los creyentes que no han perseverado, y a todo el mundo, de que, de la mano de Dios, podemos pasar por tormentas, tempestades y vientos, pero seguiremos de pie, aferrándonos de la victoria eterna de Jesús.

¿Te ha gustado este mensaje? Déjame tu comentario y compártelo con alguien más que lo necesite.

Un llamado a perseverar Pt1

La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.

Lucas 8:14-15

Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

Mateo 24:13

La iglesia se puede dividir en dos grupos: Quienes no dan fruto y quienes sí lo dan. Ambos grupos oyen la palabra, pero los que no dan fruto no la practican, se ahogan en sus afanes y/o viven según sus placeres.

Quienes dan fruto, sin embargo, son aquellos que disponen su corazón para practicar la palabra, y, además, cuentan con un rasgo de carácter determinante: Perseverancia.

 Definiciones

En Lucas, cuando Jesús habla de “perseverancia”, usa el término «hupomon» (5281 strong), que tiene las connotaciones de paciencia, tolerancia, perseverando, un remanente, una paciencia duradera.

En Mateo, cuando Jesús habla de “el que persevere”, usa el término «hupomen» (5278 strong), que tiene las connotaciones de perseverare, sufrió, sufrís, quedarse detrás de, a la espera, soportar.

Por último, cuando Jesús dice que “ser salvo”, usa el término «sózó» (4982 strong), que implica un cuidado o protección divinos, que guarda al creyente del peligro, a demás, le rescata del poder del pecado.

Jesús nos prepara como creyentes, y nos anuncia que tendremos que desarrollar la capacidad de soportar, de tolerar, de permanecer, de estar a la espera, de quedarnos detrás de, o escondernos detrás de, sus enseñanzas, y de soportar. En otra ocasión lo dijo aún más claro cuando dijo:

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendr is aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

Juan 16:33 

Jesús nos anuncia en Mateo 24, y en Juan 16, que en los últimos tiempos, o los postreros días, necesitaríamos desarrollar nuestra confianza, fundamentada en nuestra fe, por medio de la perseverancia, para dar el fruto que nos permita apropiarnos de la victoria de Jesús.

La paz del Espíritu es un fruto que desarrollamos por la perseverancia.

JUAN CAMILO VÉLEZ LEÓN

¿Cuál es el fruto que debemos manifestar en este momento de la historia? Debemos tener paz, la paz que produce el Espíritu Santo en nosotros.

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

Gálatas 5:22-23

El fruto de la paz

Los frutos no vienen por casualidad, sino que son el resultado de un proceso de cuidado y trabajo. Cuando hablamos de la vida del creyente, el éxito es el resultado de cuidar nuestra relación con Dios y nuestro medio ambiente –nuestro hogar y familia–, y de trabajar para madurar nuestro carácter.

Nuestro carácter es la primera tierra que debemos trabajar, labrar y cuidar, para conseguir una transformación verdadera.

Una persona que tiene fruto en su car cter y vida personal, emocional, mental y espiritual, está preparada para afectar positivamente su ambiente, su entorno, y el mundo.

La perseverancia es un rasgo del carácter de la persona, pero es algo que debemos trabajar y desarrollar.

JUAN CAMILO VÉLEZ LEÓN

¿Te ha gustado este mensaje? Déjame tu comentario y compártelo con alguien más que lo necesite.

A %d blogueros les gusta esto: