Circuncisión del corazón

Comenzamos el año 2021 con un nuevo programa en Youtube y Spotify titulado #Reflexiones junto a mi esposa Jenifer Losa, y quiero compartiros el tema del que hablamos en nuestro tercer episodio. Este es un extracto de mi libro Gracias, la llave maestra, que podréis adquirir en amazon.

Ya sabemos que la forma más eficaz para lidiar con la salud del corazón es a través de la prevención, guardándolo y protegiéndolo a través de lo que enseña la palabra de Dios, pero es innegable que muchas veces conocemos esta verdad cuando ya nuestro corazón se ha visto afectado por la incredulidad, el juicio, o la amargura, entre otros, o que fallamos a la hora de ser preventivos, por tanto, es necesario que sea restaurado por Dios. En otras palabras, cuando nuestro corazón ya está contaminado, necesitamos la obra restauradora del Espíritu Santo para sanarlo.

Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.

Deuteronomio 30:6

La circuncisión aparece por primera vez en la biblia como señal del pacto de Dios con Abraham y su descendencia, y se realizaba en la carne del prepucio de los varones. Esta práctica consistía en cortar una porción, o la totalidad, del prepucio, y posteriormente se estableció como un ritual que se practicaba cuando los niños varones llegaban al octavo día de vida desde su nacimiento.

Al ser descrita por Dios como la señal del pacto, podemos deducir que la intención de Dios para fomentar esta práctica sería la de “apartar” o “santificar” a su pueblo, y dejar constancia “física” o “externa” de ello, a demás de probar la fidelidad y disposición de quienes quisieran formar parte de su pueblo.

Sin embargo, en el versículo del encabezado Dios revela algunos aspectos importantes sobre la naturaleza de la circuncisión:

  • A Dios le importa más la situación de nuestro corazón que las señales externas.
  • La circuncisión del corazón sólo puede ser realizada por Dios.
  • No podemos amar correctamente a Dios hasta que nuestro corazón no haya sido circuncidado.

Ahora bien, ¿En qué consiste la circuncisión del corazón? Es el proceso mediante el cual Dios corta de nuestro corazón todo aquello que ha ido tomando lugar, llegando a formar parte del mismo, pero que no debería estar ahí. Puede tratarse de una cobertura que rodea nuestro corazón en forma de rebeldía, odio, resentimiento, amargura, rechazo, prejuicios, etc.

Dios promete circuncidar el corazón de su pueblo para que le amen con la totalidad de éste, pues cuando nuestro corazón está rodeado por estas capas, no podemos involucrarlo completamente para manifestar nuestro amor hacia Dios y hacia los demás, y necesitamos una intervención divina que arranque todo eso.

Dios nos amó tanto que envió a su hijo Jesucristo para que entregara su vida en una cruz por toda la humanidad, y la biblia enseña que, por tanto, nosotros le amamos a él porque Él nos amó primero. Jesús enseñó que el mandamiento perfecto era amar a Dios sobre todas las cosas, y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, y es por eso que Dios quiere circuncidar los corazones, de modo que puedan recibir y expresar ese amor.

Cuando Dios circuncida nuestro corazón nos libera de emociones y sentimientos que se han ido arraigando tan profundamente en él, que terminaron enquistándose y formando parte del mismo, pervirtiendo así su misma naturaleza y su forma de recibir o dar amor.

Por tanto, hoy le invito a que permita que Dios “opere” su corazón y corte de él todo sentimiento o emoción contraproducente. Quizás haya una cobertura de rebeldía en su corazón que le impide recibir la corrección de sus padres o sus autoridades, y esta condición está activando una maldición en su vida. Quizás su corazón está rodeado por una capa de orgullo que le impide reconocer el favor de Dios o de otras personas, y por tanto le hacer ser amante de sí mismo más que de su Dios.

Sea cual sea la cobertura que tiene que ser cortada de su corazón, este es el momento de que pida al Espíritu Santo que la corte para que pueda experimentar ese eterno amor de Dios.

La biblia enseña en Romanos 5:5 que “y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”, pero ese amor no puede penetrar lo profundo de nuestro corazón, si primero Dios no corta esas capas que lo rodean.

LA CIRCUNCISIÓN DEL CORAZÓN ES EL PROCESO MEDIANTE EL CUAL DIOS CORTA TODAS LAS CAPAS EXTERNAS QUE LO RODEAN PARA QUE PODAMOS RECIBIR SU ETERNO AMOR.

Juan Camilo Vélez

En los próximos episodios, y mis próximos posts, vamos a continuar describiendo los métodos usados por Dios para restaurar nuestro corazón, de modo que podamos experimentar la vida plena que nos promete. ¡No te los pierdas!

Publicado por JUAN CAMILO VÉLEZ LEÓN

✍🏼 ESCRITOR y FUNDADOR 💻 @comunidadcec 🫂 MENTOR y PREDICADOR 🗣 @elreyjesusmadrid 📺 PROGRAMAS y LIBROS📚 👇🏽 linktr.ee/jcamilovelezl

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