Lidiando con la ofensa

“𝐄𝐬 𝐦𝐚𝐝𝐮𝐫𝐨 𝐧𝐨 𝐨𝐟𝐞𝐧𝐝𝐞𝐫𝐬𝐞 𝐩𝐨𝐫 𝐭𝐨𝐝𝐨, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐞𝐬 𝐦á𝐬 𝐦𝐚𝐝𝐮𝐫𝐨 𝐧𝐨 𝐨𝐟𝐞𝐧𝐝𝐞𝐫 𝐝𝐞𝐥𝐢𝐛𝐞𝐫𝐚𝐝𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞”

Juan Camilo Vélez

Quiero abordar un tema tan crucial como cotidiano: La ofensa. Para saber el papel que juega nuestra forma de lidiar con ella para experimentar una vida de propósito y éxito. ¡Vamos allá!.

Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen!

(Lucas 17:1)

¿A quién no le han ofendido alguna vez? ó ¿Quién no ha ofendido a alguien alguna vez? Lo cierto es que las ofensas son parte natural de la interacción entre seres humanos. Ya sea voluntaria o involuntariamente, es inevitable ser ofensor o sentirse ofendido a menudo.

Sin embargo, aunque sea imposible que no vengan los tropiezos (ofensas en el original), lo que sí es posible y, de hecho, se nos demanda, es evitar ser la persona que ofende. Esto es muy lógico porque al fin y al cabo no podemos controlar lo que sucede a nuestro alrededor, pero sí podemos tener dominio propio sobre nuestras actitudes, palabras y acciones.

La persona que se guarda de no ofender, no le está haciendo un bien a otros sino a sí misma, porque la ofensa habla más de quien la comete que
de quien la sufre.

Juan Camilo Vélez

Por eso Jesús se apenaba por quienes ofenden deliberadamente, porque esas personas son aquellas que hacen tropezar a su prójimo, causando dolor y rechazo, e hiriendo los corazones de quienes les rodean. Es cierto que debemos madurar al punto de saber cómo lidiar con las ofensas que vienen a nuestras vidas, pero mucho más sabio es vivir una vida en la que tenemos el dominio de nuestras palabras, acciones y actitudes, para no hacer que otros tropiecen en el dolor, el rechazo o la falta de perdón.

Somos seres sociales, y como tales importa mucho lo que decimos y cómo lo decimos, por eso no es excusa las frases como: “Yo hablo así” o “Es mi forma de expresarme”. La comunicación es vital en nuestras relaciones, y no se trata sólo de lo que “queremos decir”, sino de lo que el otro “entiende o percibe”.

La biblia enseña que todo lo que el hombre siembra, eso mismo cosechará, de modo que la mejor manera de reducir las ofensas intencionadas e injustas que podamos recibir en el futuro, es cuidarte de no herir los corazones de quienes te rodean con una actitud que les haga tropezar por causa de la ofensa que les puedas causar.

Por eso ¡Desde hoy te invito a vivir una vida libre de la ofensa!

Espero que con esta breve enseñanza sobre la ofensa hayas podido reconocer cómo te afecta, y si no has sabido lidiar con ella, tanto como ofendido como ofensor, que a partir de ahora puedas manejarla correctamente.

Si te ha gustado este mensaje, compártelo con alguien más, y suscríbete a mi blog. Juntos edificaremos más y a mayores niveles. Si quieres leer una segunda parte donde te enseñe los pasos para no ofender deliberadamente o para dejar de guardar las ofensas en el corazón, déjamelo saber en los comentarios.

Publicado por Juan Camilo Vélez León

#𝑬𝒔𝒄𝒓𝒊𝒕𝒐𝒓 #𝑩𝒍𝒐𝒈𝒈𝒆𝒓 𝒚 #𝑭𝒖𝒏𝒅𝒂𝒅𝒐𝒓 𝒅𝒆 @editorialcec #𝑴𝒆𝒏𝒕𝒐𝒓 𝒚 #𝑷𝒓𝒆𝒅𝒊𝒄𝒂𝒅𝒐𝒓 𝒆𝒏 @elreyjesusmadrid 𝑪𝒐𝒏ó𝒄𝒆𝒎𝒆 𝒂𝒒𝒖í: 👇🏼 https://linktr.ee/jcamilovelezl

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: