Mente Entenebrecida.

Efesios 4:18 Teniendo el entendimiento entenebrecido…

La mente es el conjunto de capacidades cognitivas, dicho de otra manera es la capacidad que tiene el ser humano para procesar información la cual encierra procesos tales como: la percepción, el pensamiento, la imaginación, la conciencia, la memoria etc. La mente es el lugar a donde nacen las ideas y los planes para nuestra vida, ya sea en lo presente o en lo futuro, por eso la mente es una de las partes del ser humano que más es atacada por el diablo ya que en ella se trazan los planos dados por Dios para luego materializarlos.

El objetivo del enemigo es turbar nuestros pensamientos y hacernos sentir inseguros con lo que queremos hacer o con lo que Dios nos pide que hagamos, esto lo que hace es que nubla nuestro entendimiento y producir un retraso espiritual en nuestras vidas el cual hace que las promesas o el proceso de cumplimiento se alargue cada vez más. Lo cierto es que el enemigo nos ataca porque nos tiene miedo, partiendo de esto vamos a entrar en el tema.

Tener una mente o el entendimiento entenebrecido es tener una mente carente de la luz de Cristo, la cual debe de convertirse en una urgencia en nosotros, una urgencia de tener una mente nueva en donde exista la luz de Cristo, un carácter maduro para poder tener una renovación radical a través de Jesús y su palabra. Cuando vivimos con una mente llena de oscuridad literalmente vivimos una vida llena de la misma, y no solamente eso sino que literal todo nuestro cuerpo está en oscuridad; tomamos desiciones según lo que sentimos o lo que pensamos lo cual hace que nos vayamos por el camino incorrecto, poniendo por encima de la voluntad de Dios nuestra voluntad.

El pecado hace que tengamos una mente entebrecida y llena de oscuridad, sin poder disfrutar del bien espiritual, la cual hace que nos llenemos de miedo y temor o incluso pánico, nos hace sentir inseguros viene una pérdida de identidad y consigo una muerte espiritual. El pecado produce en nosotros una carencia y falta de la presencia de Dios, tenemos ojos y no vemos, oídos y no escuchamos. La ley del pecado que habita en los miembros de nuestro cuerpo junto con el corazón confundido y perverso y la contaminación del sistema de pensamientos de este mundo, ha llegado a colocarnos vendas en los ojos y tapones en los oídos.

Pero ¿cómo podemos ser libres de una mente llena de oscuridad? Simplemente permitiéndole al Espíritu Santo que tome el control de nuestra mente y dejar que la palabra de Dios -ya sea hablada o escrita- venga a renovarnos y penetre y rompa con toda atadura, criterio y pensamiento formado que nos impide tomar las desiciones correctas y llegar así a una vida abundante, plena y bendecida en el Señor, una vida que Jesús ha permitido a todos sus hijos, a quienes lo aman. Necesitamos pasar por una renovación de la mente para que toda nuestra vida sea transformada y así caminar en lo sobrenatural.

Mientras tengamos la mente llena de oscuridad no vamos a poder ver cambios en nuestra vida.

Jesús lidió con la mente de los fariseos porque Él quería que hubieran cambios en sus mentes. Cuando somos renovados mediante la transformación de la mente lo que hace Jesús es que quita la mentalidad religiosa, la mentalidad religiosa hace que vivamos en oscuridad.

El mundo está lleno de momentos que parecen incómodos o dolorosos para nosotros, pero lo que sí debemos de tener presente es que Dios es el creador del mundo y que Él tiene todo bajo control y no dejará que nada toque o afecte nuestra vida hasta donde Dios se lo permita. Vivimos en los últimos tiempos y lo único que nos queda es ponernos a cuentas con Dios y aprender a conocerle en las diferentes facetas de nuestra vida. El enemigo trata de que veamos las cosas desde el punto de visto humano pero no desde el punto de vista de Dios, las noticias hoy en día nos llenan de temor y hace que nos volvamos personas negativas llenando nuestra mente de pensamientos contrarios que nos llenan de mucha inquietud e inseguridad, no permitiendo que nuestra confianza en Dios pueda brillar cada vez más.

¿Cuál es la solución? 2 Corintios 3:16. Cuando nos volvemos a Cristo el velo es quitado, llega la luz y por lo tanto la oscuridad tiene que coger sus maletas e irse. La solución siempre será Jesús. En Romanos 8:5 nos dice que cuando fijamos nuestra mente en la naturaleza pecaminosa ésta hace que hagamos cosas que giren en torno a ella, en cambio los que tienen la mente llena de luz piensan y fijan su mente en los deseos del Espíritu.

Ahora la pregunta es:

¿Cómo quieres vivir tú? ¿Vivir en una vida llena de oscuridad, o vivir en una vida llena de la luz de Cristo?

Publicado por Jossy Martínez.

Con amor eterno te he amado; por tanto te prolongué mi misericordia. Jeremías 31:3.

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